Skip Navigation LinksInicio > Salud Visual > Baja visión e instrumentos auxiliares

Baja visión e instrumentos auxiliares

Visión normal es la capacidad de ver cómodamente lo que nos rodea, ya esté lejos o cerca, con o sin anteojos. Es una visión es 6/6 (20/20). Casi todos pueden continuar haciendo sus actividades cuando los cambios de la vista son pequeños.

Se dice que la vista norma es "6/6" (20/20) cuando el ojo que se examina puede ver un objeto a 6 contadores o 20 pies (1 pie aproximadamente igual a 30,5 cm). Una visión de 6/12 (20/40), significa que se puede ver a 6 contadores (20 pies) lo que una persona con buena vista ve a 12 contadores (40 pies). Cuando los cambios en la vista son importantes, la mayoría de las personas experimenta cada vez más dificultad en sus esfuerzos por continuar con sus actividades visuales habituales, incluso con los mejores anteojos o lentes de contacto posibles. Si el cambio se sitúa entre 6/19 y menos que 6/60 contadores (20/60 y 20/190), se dice que tiene baja visión. Si el cambio de la vista es de 6/60 (20/200) o peor, queda una resto visual pero se lo clasifica como ciego.

La baja visión puede ser la consecuencia de diversas enfermedades, trastornos y lesiones que afectan el ojo. Muchas personas con baja visión tienen degeneración macular asociada a la edad, cataratas, glaucoma o retinopatía diabética. La primera de las mencionadas es responsable de casi el 45% de todos estos casos.

Se puede producir baja visión a cualquier edad, pero sin duda, el número mayor de personas en estas circunstancias son gente de edad. Se produce con frecuencia por cambios en la visión central. Ocasionalmente, está asociada a la pérdida de la vista lateralmente (periférica) próxima al centro. En pocos casos se asocia a ceguera a los colores o dificultad de adaptación a los cambios de brillo dentro del campo visual.

Hay dispositivos para la baja visión que pueden ayudar a aprovecharla al máximo de modo que se puedan hacer tareas cotidianas con más facilidad y menos frustración. Son de diferentes categorías: ópticos, no ópticos y lupas y sistemas de ampliación electrónicos. Son específicos para ciertas tareas, diseñados para hacer labores de cerca o para ver de lejos. Se pueden requerir diversos dispositivos para cumplir con distintas acciones, según la afección del ojo y las necesidades de la vida diaria.

Dispositivos ópticos para baja visión

Estos incluyen diversos instrumentos auxiliares útiles, entre los que se incluyen lentes de ampliación fijos y manuales, anteojos de fuerte ampliación para leer, lupas y telescopios pequeños. Como estos dispositivos pueden brindar por receta, un refuerzo y una potencia de ampliación muy grande, junto con la más alta calidad óptica (es decir, la forma en que la lente inclina o refracta la luz) difieren de los anteojos y lupas ordinarios que se pueden comprar en una tienda local o en línea. Muchos de ellos requieren aprender a usarlos con eficacia.

Dispositivos de baja visión no ópticos

Estos incluyen adaptaciones tales como atriles de lectura, iluminación suplementaria, anteojos de sol de absorción (o control de deslumbramiento) y puntos táctiles de ubicación. Se los puede usar en combinación con los dispositivos ópticos de baja visión y ayudan a leer, organizarse, poner etiquetas y una variedad de tareas de la vida diaria.

telescopio de mano
Imagen: Telescopio de mano – Fuente (en inglés): NOAH (Organización Nacional de Albinismo e Hipopigmentación)

Sistemas electrónicos de ampliación

Los sistemas electrónicos de ampliación se presentan en muy diferentes variedades y tamaños, según la tarea o actividad que uno quiere o necesita hacer. Algunos tienen un sistema de cámara que reproduce una imagen ampliada en una pantalla que puede ser útil para leer correos electrónicos, libros y revistas, en tanto que otros son de mano, portátiles y se pueden llevar al supermercado para leer etiquetas y cupones, o a restaurantes para leer menús.

ampliador
Ampliador – Fuente (en inglés): RNIB 

Fuentes (en inglés)
​​