Cambiar lo que significa ser ciego

Reflexiones sobre los primeros 25 años de la Unión Mundial de Ciegos

Editado por Sir John Wall

Contents

(En la portada se muestra la llamativa imagen de un ojo en blanco y negro que ocupa toda la página, entre el título/subtítulo y el logotipo de la Unión Mundial de Ciegos. En el interior del iris del ojo aparece una imagen en color del globo terráqueo.)

Incluye un CD-Rom multimedia accesible

Logotipo de la Unión Mundial de Ciegos

Agradecimientos

En mayo de 2007, acepté la propuesta del Dr. William Rowland, Presidente de la Unión Mundial de Ciegos, para que fuera el editor jefe de este libro. Mi misión incluía solicitar a los presidentes de la UMC que escribieran un artículo donde relataran qué ocurrió durante su presidencia, así como pedirle al que durante tantos años fue nuestro Secretario General, Pedro Zurita, que nos proporcionara su propia crónica.

Era evidente que sería necesario explicar cómo nació la UMC, algo que he hecho en los dos primeros capítulos y en las conclusiones, además de enlazar los diferentes artículos. Para realizar esta tarea, he necesitado apoyo en la investigación. Pedro fue de una gran ayuda, ya que me proporcionó las actas de la Asamblea General de Riad y me permitió incluir su descripción de la fundación de la AfUB (Unión Africana de Ciegos). Penny Hartin también me ayudó mucho.

Mi principal ayudante en la investigación fue Carol Bird, antigua Secretaria Internacional del RNIB. Constituye una base de datos viva de información acerca de la UMC y de sus predecesores. Y mucho más, ya que pasó numerosas horas revisando los archivos del RNIB y respondiendo a la multitud de preguntas que yo le hacía. Por último, revisó todo el texto del libro - más de 30.000 palabras - un trabajo hercúleo que le agradezco enormemente.

Me gustaría también expresar mi agradecimiento al Dr. Rowland, que también leyó los textos y me proporcionó un apoyo moral gracias al cual mi misión no sólo me resultó mucho más fácil sino también extremadamente agradable.

John Wall

Back to Contents

Prólogo

La fundación de la Unión Mundial de Ciegos hace unos 25 años constituyó un acto valiente y lleno de imaginación. La unión de la Federación Internacional de Ciegos, con su activismo inherente, y del Consejo Mundial para la Promoción Social de los Ciegos, basado en una tradición de prestación de servicios, implicaba que a partir de ese momento las personas ciegas y con discapacidad visual de todo el mundo se expresarían con una única voz y demostrarían la unidad de sus propósitos.

Durante muchos años, he asistido a todas las asambleas generales de la UMC y he seguido los informes periódicos de la organización, así que he tenido el privilegio de ser testigo del increíble crecimiento de la UMC y de la contribución única de cada uno de nuestros presidentes: el Jeque Abdullah Al-Ghanim, brillante e infatigable viajero, Duncan Watson, prudente y experimentado, David Blyth y su enfoque profesional, Euclid Herie y su actitud generosa, y Kicki Nordstrom, la presidenta de las personas. Tampoco debemos olvidar la labor que durante años desarrolló con gran capacidad nuestro Secretario General, Pedro Zurita. Sin duda alguna, se podrían añadir a esta lista muchas otras personas.

Por tanto, la lectura de las crónicas de nuestros líderes ha supuesto un viaje al pasado, pero también una confirmación gratificante de lo que se ha conseguido con el duro trabajo y la decisión del colectivo que representa la UMC.

Para mí, haber podido liderar la UMC en un momento de renovación interna y durante las negociaciones internacionales que dieron lugar a la Convención de la ONU sobre los derechos de las personas con discapacidad ha sido apasionante, además de sumamente gratificante. Estoy convencido de que hemos sentado bases firmes sobre las que otros continuarán construyendo, ya que la UMC sigue desarrollándose y funcionando a pleno rendimiento.

William Rowland

Back to Contents

Capítulo 1 – Trabajo internacional en favor de las personas ciegas (Sir John Wall)

(Imagen del globo terráqueo y de una lupa)

Antes de la fundación de la Unión Mundial de Ciegos

Según la tradición, el poeta griego Homero era ciego. Hay algo que se sabe con mayor certeza, y es que hubo numerosas personas ciegas importantes desde los tiempos de Homero hasta el siglo XVIII. Sin embargo, durante dicho periodo, tardaron en desarrollarse organismos dedicados a las personas ciegas. Cuando se formaron, tenían un carácter generalmente local, aunque algunos llegaron a ser nacionales. La población realizaba muy pocos viajes internacionales y la comunicación a ese nivel era escasa, así que no es extraño que los organismos nacionales creados para velar por los intereses de las personas ciegas solieran encontrarse aislados.

En 1784, Valentin Haüy fundó en París lo que hoy en día es el Institut National des Jeunes Aveugles (INJA, Instituto Nacional de los Jóvenes Ciegos). Este hecho marcó un hito en lo que podríamos llamar "la historia de los ciegos". Unos treinta y cinco años después, un muchacho ciego procedente del campo, Louis Braille (estudiante y después profesor del INJA) inventó el sistema de lectura y escritura que lleva su apellido. Se puede considerar que la extensión progresiva del uso del Braille, primero en Europa y finalmente en todo el mundo, constituyó la primera actividad internacional de o por las personas ciegas.

En 1804, el Dr. Klein colocó la primera piedra de una escuela para personas ciegas en Viena. ¡En 2004, el Bundes Blindenerziehungsinstitut (Instituto federal para la educación de los ciegos) celebró su bicentenario!

En 1868, un grupo de personas ciegas lideradas por Thomas Thodes Armitage creó en el Reino Unido el actual Royal National Institute of Blind People (RNIB, Real instituto nacional de las personas ciegas).

El primer ejemplo de un intercambio internacional de experiencia y conocimientos del que se tiene constancia tuvo lugar en 1873, con una conferencia celebrada en Viena. Le siguieron varios encuentros en los que participaron profesores y representantes de diversas organizaciones que trabajaban en favor de las personas ciegas.

Back to Contents

La Primera Guerra Mundial (1914-1918)

La guerra constituyó otro momento decisivo en la historia de las personas ciegas. En primer lugar, miles de jóvenes se quedaron ciegos mientras luchaban por sus países. Cuando acabaron las hostilidades, los casos de ceguera eran mucho más numerosos que en 1914. En Inglaterra, diversos llamamientos defendían la creación de un mundo adecuado donde los héroes pudieran vivir. Los viajes al extranjero, en especial dentro de Europa, dejaron de ser un privilegio de aristócratas. Las organizaciones para ciegos y las personas ciegas a las que representaban y servían consideraron que podían aprender mucho de otros países.

Se ha dicho, y esto ha despertado cierta polémica, que nadie que conozca las circunstancias reales del momento podría negar que, antes de la Segunda Guerra Mundial, el movimiento internacionalista de personas ciegas más serio y continuo fue el movimiento esperantista a favor de las personas ciegas. A finales del siglo XIX, un oftalmólogo polaco, Lazar Ludovik Zamenhof, decidió realizar algo más que una simple contribución para solucionar el problema de comunicación existente entre personas de diferentes lenguas. Creó el esperanto, que presentó como una lengua internacional auxiliar.

En 1923, en Núremberg (Alemania), los esperantistas ciegos fundaron la UABE (Asociación Universal de Ciegos Esperantistas), que desde sus inicios albergaba el deseo de reunir en una única estructura a todas las organizaciones de y para las personas ciegas. Aunque las actividades de la UABE y de su revista, Esperanta Ligilo, se centraban en la promoción del esperanto, siempre dieron una prioridad especial a las cuestiones de interés para la comunidad ciega.

En una conferencia celebrada en Nueva York en 1931, se expresó el deseo de crear una organización internacional permanente que coordinara a todos aquellos que trabajaban en el ámbito del bienestar de las personas ciegas. Sin embargo, la depresión económica, seguida de la Segunda Guerra Mundial entre 1939 y 1945, retrasó los progresos. Hasta 1949, durante una conferencia celebrada en Oxford, no se eligió un comité internacional, encargado de explorar las posibilidades de creación de una organización mundial.

En 1951, en París, la aprobación de los estatutos provisionales de una organización internacional supuso el nacimiento del Consejo Mundial para la Promoción Social de los Ciegos (WCWB). Esta nueva organización reunió principalmente a los representantes de organizaciones que prestaban servicios a las personas ciegas.

En 1940, Jacobus Tenbroek había fundado la NFB (Federación Nacional de Ciegos) en Estados Unidos. En los años posteriores, se crearon asociaciones de ciegos en numerosos países de todo el mundo.

Estas iniciativas pusieron de manifiesto un estado de división que tuvo consecuencias en la actividad a escala internacional hasta mediados de los años ochenta.

Back to Contents

La división

En ocasiones, los creadores y directores de las agencias formadas para prestar servicios a los ciegos, además de su personal, eran personas ciegas. Con mayor frecuencia, los equipos directivos, administrativos y de personal estaban formados por personas videntes. Posteriormente, este tipo de estructuras ha recibido el nombre de organizaciones "para" ciegos.

En Estados Unidos, la NFB era una organización "de" personas ciegas, al igual que otras asociaciones similares de otros países. Eran usuarios de los servicios prestados por las agencias "para" ciegos. Constituían grupos de presión, capaces de hablar por sus miembros y expresar sus aspiraciones. Insistían en que las personas ciegas no debían ser consideradas objetos de caridad. Solicitaban que se reconociera a las personas ciegas los mismos derechos que disfrutaban los demás ciudadanos.

Un ejemplo de organización prestataria de servicios dirigida por personas ciegas es la Organización Nacional de Ciegos Españoles (ONCE), fundada en España en 1938. Otro es la Asociación Noruega de Personas ciegas y con Discapacidad visual (NABP). Su directora desde 1971 hasta 1993, la difunta Arne Husveg, desempeñó un papel muy importante no sólo en la actividad del WCWB sino, tras su fundación en 1984, de la Unión Mundial de Ciegos (UMC).

En 1964, Jacobus Tenbroek aprovechó la oportunidad proporcionada por una asamblea del WCWB para fundar la Federación Internacional de Ciegos (IFB), con miembros nacionales procedentes de organizaciones "de" ciegos.

El WCWB y la IFB coexistieron durante 20 años. Ambas organizaciones crearon estructuras regionales, así que tanto el WCWB como la IFB poseían, por ejemplo, un comité regional europeo. Aunque sería equivocado sugerir que existió un continuo e inevitable enfrentamiento entre ambas organizaciones, lo cierto es que a los posibles malentendidos, repeticiones o solapamientos, se añadía el riesgo de un mal aprovechamiento de los escasos recursos financieros y humanos.

Entre 1949 y 1984, se incrementó el esfuerzo realizado a escala internacional para mejorar las condiciones de vida de las personas ciegas de todo el mundo. La Royal Commonwealth Society for the Blind (RCSB), en la actualidad Sightsavers International, desarrolló diferentes programas en África y Asia. La ONCE prestó apoyo a nuevas organizaciones fundadas en América del Sur. Asimismo, el intercambio de información sobre buenas prácticas, el comercio internacional de equipamiento y el préstamo de libros en Braille se convirtieron en algo habitual. Las escuelas para niños ciegos comenzaron a organizar visitas a escuelas similares de otros países. Por otra parte, los estudiantes que deseaban estudiar fisioterapia podían estudiar en centros de formación extranjeros.

Podría escribirse mucho más acerca del trabajo del WCWB y de la IFB, pero no es ése el objeto de esta obra.

Back to Contents

Capítulo 2 – La fundación de la Unión Mundial de Ciegos (Sir John Wall)

(Imagen de unos dedos leyendo Braille)

Como hemos visto, hasta 1984 existieron dos organismos internacionales consagrados al bienestar de las personas ciegas: el Consejo Mundial para la Promoción Social de los Ciegos (WCWB), creado en 1951, y la Federación Internacional de Ciegos (IFB), fundada en 1964.

No es de extrañar que numerosos líderes del movimiento en favor de los ciegos consideraran que esta situación era poco satisfactoria. A pesar de que varios países pertenecían a ambas organizaciones, podían producirse, y de hecho en ocasiones se produjeron, divergencias entre las políticas promovidas por ambos organismos. Esta situación implicaba un mal aprovechamiento de los recursos financieros y humanos. Por ello, poco a poco comenzó a desarrollarse un movimiento para combinar ambas organizaciones.

En 1974, ambos organismos celebraron separadamente sus asambleas generales, el WCWB en Sao Paulo (Brasil), y la IFB en Berlín (República Federal de Alemania). Las siguientes asambleas tuvieron lugar simultáneamente en Amberes (Bélgica), en 1979, y se intentó reunir a ambas organizaciones en un único organismo mundial.

Aunque estos primeros intentos fracasaron, se creó un equipo de trabajo conjunto para una futura cooperación, y el WCWB designó un equipo de trabajo para cuestiones estatutarias. Ambos equipos presentaron sus propuestas durante las reuniones del Comité Ejecutivo Conjunto celebradas en Gotemburgo (Suecia) en 1981. Las propuestas del equipo de trabajo para una futura cooperación fueron aceptadas por unanimidad por ambas organizaciones. Los Estatutos propuestos establecían que al menos un 50% de los representantes debían proceder de organizaciones de personas ciegas de los países miembros y, lo que es más importante, ambos comités ejecutivos decidieron convocar sus próximas asambleas generales para que se reunieran simultáneamente en Oriente Medio.

En septiembre de 1984, los comités europeos del WCWB y de la IFB iniciaron las negociaciones sobre su unificación, lo que conllevó la formación, durante una reunión celebrada en Oslo (Noruega), de la Unión Europea de Ciegos (EBU). Por otra parte, las discusiones entre los dos comités asiáticos siguieron avanzando, y se estableció un Grupo de Trabajo Asia-Oceanía, que presentó sus propuestas para una posible unión de ambas organizaciones internacionales. En África, también se había intentado crear una Federación Africana de Ciegos.

Las asambleas generales del WCWB y de la IFB se celebraron en Riad (Arabia Saudí) del 23 al 30 de octubre de 1984.

Se escogió Riad para celebrar las asambleas porque allí se encontraba el Jeque Abdullah M. Al-Ghanim, conocido familiar y cariñosamente como "el Jeque". En Arabia Saudí, había destacado por sus diversas acciones a favor de los intereses de las personas ciegas, y había adquirido una reputación internacional por su trabajo en el seno de la IFB. Pudo conseguir que las reuniones de los representantes del WCWB y de la IFB se celebraran en el Centro de Congresos Rey Faisal.

En aquel momento, los líderes del WCWB eran su Presidenta, Dorina de Gouvea Nowill (Brasil) y su Secretario General, Anders Arnör (Suecia), y los de la IFB eran el Dr. Franz Sonntag (República Federal de Alemania), Presidente, y Leonard de Wulf (Bélgica), Secretario General.

Los archivos del WCWB muestran que había 194 delegados nacionales de 70 países, 69 miembros asociados de 30 países, tres miembros internacionales y siete miembros honoríficos vitalicios.

Había representantes de 60 organismos asociados a la IFB y un total de 348 asistentes, algunos de los cuales, por supuesto, eran intérpretes y guías.

Destacó la ausencia del Dr. Kenneth Jernigan. La NFB de Estados Unidos deseaba que ser representada por Rami Rabby. Sin embargo, éste no pudo obtener un visado, ya que era israelí, y el Dr. Jernigan no acudió a la reunión en señal de protesta.

Ni el WCWB ni la IFB tenían ningún interés en "apoderarse" de la otra organización, y el término "fusión" fue cuidadosamente evitado. En cambio, cada organización adoptó el acuerdo de autodisolverse. La resolución aprobada por el WCWB establecía lo siguiente:

La Séptima Asamblea General del Consejo Mundial para la Promoción Social de los Ciegos, reunida de conformidad con sus Estatutos en el Centro de Congresos Rey Faisal, en Riad, Arabia Saudí, del 23 al 30 de octubre de 1984, decide disolverse por unanimidad, tras una votación celebrada según lo establecido en sus Estatutos y basándose en la recomendación de su Comité Ejecutivo. Su disolución tendrá efecto a partir del 31 de diciembre de 1984 o de la fecha posterior más cercana al momento en que todos los requisitos legales necesarios para la fundación de la Unión Mundial de Ciegos se hayan formalizado, siempre y cuando la Federación Internacional de Ciegos tome la misma decisión.

Además, la Asamblea General recomienda a los delegados de los países miembros que participen en la Asamblea Constituyente de la Unión Mundial de Ciegos que se incorporen a esta Unión.

La IFB aprobó una resolución similar.

La importancia del 31 de diciembre de 1984 radica en que se consideraba que, en dicha fecha, la Unión Mundial de Ciegos ya habría sido constituida formal y legalmente. Y así ocurrió: fue inscrita en el registro de asociaciones, en París, el 20 de diciembre de 1984, conforme a la Ley francesa de 1 de julio de 1901.

El 22 de octubre de 1984, los dos Comités Ejecutivos reunidos conjuntamente designaron una Comisión para la redacción del borrador de los Estatutos de la Unión Mundial de Ciegos. Estuvo presidida por Svend Jensen (Dinamarca), e incluía cuatro delegados del WCWB, el Cnel. Boris Zimin, Duncan Watson, Hernando Pradilla-Cobos y Sir John Wilson, y cuatro delegados de la IFB, Horst Stolper, Lal Advani, John Wamono y David Blyth. Posteriormente, el borrador fue aprobado por unanimidad en una Asamblea Constituyente celebrada el 26 de octubre de 1984.

Como es natural, en Riad tuvieron lugar tres asambleas generales: las asambleas del WCWB, de la IFB y de la UMC. Las actas muestran un consenso general. La resolución del WCWB previamente citada fue aprobada por unanimidad, y la correspondiente resolución de la IFB por 97 votos contra nueve.

El consenso general alcanzado se mantuvo, casi completamente, durante la elección del equipo directivo del primer cuatrienio de la UMC.

Se eligió por unanimidad a tres de los cuatro directivos: el Jeque Abdullah M. Al-Ghanim, Presidente (Arabia Saudí); Anders Arnör, Secretario General (Suecia); Leonard De Wulf, Tesorero (Bélgica).

Había dos candidatos para el primer puesto de Vicepresidente de la UMC. Se llevó a cabo una votación secreta y éste fue el resultado:

El Coronel Boris Zimin (Unión Soviética) fue elegido Vicepresidente.

El WCWB había conservado una oficina administrativa en París. En un primer momento, estaba situada en las oficinas de la American Foundation for the Overseas Blind (Fundación norteamericana para los ciegos en el extranjero, en la actualidad Helen Keller International). En 1972, se había trasladado a las oficinas de la Federación francesa, situada en el no 58 de la Avenue Bosquet, París, 75007. La UMC se instaló en esa oficina, y sus dos empleadas, Marina Magaloff y Hilary Gohier, se convirtieron en los primeros miembros del personal de la UMC.

Back to Contents

Capítulo 3 - Jeque Abdullah Al-Ghanim (Presidente de la UMC, 1984-1988)

(Fotografía del Jeque Abdullah Al-Ghanim)

El editor ha elaborado esta crónica del primer Presidente de la UMC reuniendo y editando extractos del informe que presentó ante la Asamblea General de Madrid en septiembre de 1988. Muestran el importante trabajo llevado a cabo por el Jeque para garantizar que la UMC tuviese un comienzo brillante.

El Vicepresidente del Jeque era el Cnel. Boris Zimin (Unión Soviética). Anders Arnör (Suecia) había sido elegido Secretario General en Riad, pero lamentablemente falleció el 28 de noviembre de 1985. El 7 de octubre de 1986, el Ejecutivo de la UMC designó a Pedro Zurita (España) para que ocupara su puesto. Leonard de Wulf (Bélgica) ejerció las funciones de Tesorero durante todo el cuatrienio.

Crónica – Unos cimientos sólidos

En primer lugar, me gustaría decirles que es para mí un gran placer poder darles la bienvenida hoy a esta Asamblea General, que se celebra cuatro años después de la fundación de la Unión Mundial de Ciegos en Riad, Arabia Saudí, en 1984. Esta Asamblea constituye una oportunidad para debatir sobre cuestiones y aspectos de cooperación y coordinación, para desarrollar nuestras ideas y compartir una información que será de gran provecho y nos ayudará a continuar el conjunto de nuestro trabajo.

Tras agradecer a la ONCE su acogida de la Asamblea General, el Jeque continuó:

Ha sido un privilegio servir a la Unión Mundial de Ciegos como su primer Presidente, y no olvidaré la experiencia que ha supuesto esta importante función. Desde el principio, prometí cumplir los objetivos y propósitos de la UMC, además de convertir nuestras esperanzas y ambiciones en acciones concretas, planes y programas para los 42 millones de personas ciegas que hay en el mundo. Me he dedicado a hacer todo lo posible para ayudar a las personas ciegas de todo el mundo, para crear una nueva estrategia de futuro y desarrollar un programa de acciones viable.

Este informe les proporcionará una imagen general de las actividades más importantes y el trabajo realizado desde la fundación de la Unión Mundial de Ciegos. Estoy convencido de que demuestra que hemos actuado con firme lealtad a las resoluciones aprobadas en Riad.

Mi primer paso fue escribir a todas las organizaciones que trabajan para las personas ciegas y solicitarles información acerca de la situación en sus países: servicios, actividades futuras o programas que deban desarrollarse, y sus prioridades. Se creó un comité especial para analizar las respuestas y dicho comité se reunió en Bahrein en abril de 1985. Dicha reunión dio lugar a la elaboración de recomendaciones prácticas.

Se informó de la creación de la Unión Mundial de Ciegos a los jefes de Estado de todo el mundo, y se les señalaron las diferentes resoluciones aprobadas en Riad. Se les solicitó que tuvieran en cuenta dichas resoluciones cuando desarrollaran proyectos y programas a favor de los ciegos en sus países. Recibimos alentadoras respuestas de numerosos países.

Una de nuestras primeras misiones era ponernos en contacto con las Naciones Unidas, con sus agencias especializadas y sus comités intergubernamentales, con el fin de reanudar las relaciones previamente establecidas por el WCWB y la IFB. Me complace anunciarles que en la actualidad, la UMC ha sido reconocida por el Consejo Económico y Social de la ONU como una entidad de Categoría II, y posee un estatus de entidad consultiva con respecto a UNICEF. En sus relaciones con la UNESCO se le ha atribuido el estatus de organización de Categoría B y forma parte de la Lista Especial de Organizaciones No Gubernamentales (ONG) de la OIT. Asimismo, posee relaciones oficiales con la Organización Mundial de la Salud. También hemos iniciado contactos más estrechos con la Organización para la Agricultura y la Alimentación (FAO) y próximamente solicitaremos el estatus de entidad consultiva con esta agencia. La OMPI (Organización Mundial de la Propiedad Intelectual) nos ha garantizado el estatus de observadores, al igual que el Comité Internacional de Derecho de Autor. Poseemos un estatus de Categoría A en nuestra relación con la IFLA (Federación Internacional de Asociaciones e Instituciones Bibliotecarias). La UMC también es miembro del Consejo Internacional sobre Discapacidad, del que he sido elegido Vicepresidente. Asimismo, mantengo un contacto permanente con todas las ONG internacionales cuyo trabajo está relacionado con nuestro campo de actividades, como la IAPB (en español, Agencia Internacional para la Prevención de la Ceguera), el ICEVH (Consejo Internacional para la Educación de las personas con discapacidad visual, en la actualidad llamado ICEVI), la IBSA (Federación Internacional de Deportes para Ciegos) y RI (Rehabilitation International).

Recaudación de fondos: Desde el comienzo de mi mandato, he realizado un esfuerzo considerable para recaudar fondos y buscar recursos de confianza para la UMC. Como resultado de este trabajo, hemos recibido una donación de 100.000 USD de Su Majestad el Rey Fahd Ibn Abdul-Aziz de Arabia Saudí, una donación de 125.000 USD de S.A.R el Príncipe Talal Ibn Abdul Aziz, Presidente de AGFUND (Programa del golfo árabe para las organizaciones de desarrollo de las Naciones Unidas), para prestar ayuda a los sordo-ciegos, y un total de 50.000 USD de S.A. el Emir de Bahrein.

Nos encontramos en una muy buena situación financiera. Además del incremento de las cuotas de nuestros miembros, hemos continuado recaudando fondos en Arabia Saudí, y las sumas recabadas están siendo utilizadas en proyectos urgentes para las personas ciegas de África y Asia. Proporcionaré dos ejemplos: un proyecto de rehabilitación rural para los ciegos en el área de Nueva Delhi, que la UMC apoya desde 1986; y un proyecto de rehabilitación local para los ciegos en Nepal, que fue aprobado en 1987 y al que la UMC prestará su apoyo.

Sin embargo, nuestra actividad más importante quizás haya sido la continuación de los esfuerzos para la formación y promoción de organizaciones de ciegos en todo el mundo, en especial en los países en desarrollo, con vistas a que formen parte de la UMC.

Como una de las prioridades de la UMC es aumentar el número de miembros, hemos dado los pasos necesarios, en colaboración con los comités regionales, para incrementar el número de países miembros de la UMC.

Me complace anunciarles que en este momento, la UMC cuenta con un total de 96 países miembros, cuatro miembros internacionales y 63 miembros asociados en 24 países.

El boletín trimestral de la UMC, Los ciegos en el mundo, ya se ha publicado con su nuevo estilo. Hasta el momento, se han publicado catorce números, enviados a suscriptores individuales, sociedades y organizaciones de la mayor parte de los países del mundo.

Back to Contents

Visitas y acuerdos durante el periodo examinado

He visitado todas las regiones, lo que me ha permitido hablar acerca de la UMC y exponer su filosofía. También he podido conocer de primera mano la situación de los ciegos en diferentes partes del mundo.

En enero de 1985, participé en la conferencia internacional del veinticinco aniversario de la Asociación de Ciegos de Pakistán, celebrada en Karachi. En octubre de 1985, asistí a la 23a Sesión de la Conferencia General de la UNESCO en Bulgaria, donde tuve la oportunidad de hablar ante los participantes y explicar los objetivos de la UMC. Asimismo, he realizado un llamamiento a los ministerios de Educación para solicitarles que realicen todos los esfuerzos posibles con el fin de priorizar programas educativos para las personas ciegas, tanto en zonas urbanas como rurales. Asimismo, planteé el problema de los derechos de autor para la producción de materiales de lectura en Braille, audiolibros y publicaciones en letra grande. Además, presenté un comunicado en nombre del Consejo Internacional sobre Discapacidad. En 1985, participé en el Congreso Nacional del Consejo de Ciegos Norteamericano, celebrado en julio en Las Vegas, donde realicé una ponencia. En 1985, visité dos veces París: la primera, invitado como miembro del Comité Patrocinador para presidir la llegada a los Campos Elíseos de la Carrera Internacional en Tándem para Ciegos, y la segunda para participar en el Congreso Nacional de la Federación de Ciegos de Francia (FAF). En noviembre de 1985, asistí a la Conferencia regional en Mar del Plata (Argentina), durante la cual se formó la Unión Latinoamericana de Ciegos (ULAC). En enero de 1986, estuve presente en la primera reunión del Comité Ejecutivo de la Unión Asiática de Ciegos, en Nueva Delhi (India) y tuve la oportunidad de participar en las celebraciones del 177 aniversario del nacimiento de Louis Braille. Durante el mismo periodo, inauguré un proyecto de rehabilitación rural para los ciegos que constará de tres fases, en la zona de Nueva Delhi, con un apoyo anual de la Unión Mundial de Ciegos que ascenderá a 14.000 USD durante tres años.

Realicé dos visitas a la ONCE en Madrid. La primera fue en febrero de 1986. En ese momento, tratamos la cuestión de la ayuda de la ONCE a asociaciones latinoamericanas y firmamos un acuerdo sobre este aspecto. La segunda visita fue en agosto de 1986, para asistir a una reunión en Madrid con el fin de estudiar la política de cooperación con los países de América Latina y analizar los proyectos presentados por escuelas y organizaciones latinoamericanas de y para los ciegos. Debíamos decidir cuál de ellos sería financiado por la ONCE con los 50.000.000 de pesetas (aproximadamente 370.000 USD) asignados para ello en su presupuesto de 1986. Asistieron a la reunión Per Hagermalm, Presidente del Comité de ayuda a los países en desarrollo de la UMC, Enrique Elissalde, Presidente de la ULAC, el difunto Antonio Vicente Mosquete, Presidente del Consejo General de la ONCE, y otros líderes de países miembros de la ULAC.

En junio de 1986, invitado por la Asociación de Ciegos de Rusia, tuve la oportunidad de conocer algunas de las actividades de las asociaciones de ciegos rusas y uzbecas, visitar varias fábricas dirigidas por estas asociaciones, así como centros de rehabilitación y culturales de la URSS. Me gustaría expresar mi admiración por el trabajo de la Asociación de Ciegos de Rusia, mi profundo agradecimiento a su ex presidente (y Vicepresidente de la UMC), Boris Zimin, y además, agradecer la amable hospitalidad que recibimos mis compañeros y yo.

En octubre de 1986, asistí a la reunión del Comité Louis Braille, celebrada en París (Francia). Invitado por el gobierno de Pakistán, realicé una visita de estado a Pakistán del 28 de noviembre al 5 de diciembre de 1986. Estuve con el Presidente, el General Zia Al-Huz, el Primer Ministro de Pakistán, los gobernadores de Sind y Punjab, y varios ministros del Gobierno Federal. La visita me permitió discutir acerca de varios aspectos de la cooperación y estudiar los planes para la mejora de la situación de las personas ciegas en Pakistán. Durante mi estancia en el país, inauguré oficialmente el Centro de recursos y de formación para mujeres ciegas "Dar Al-Azm", en Rawalpindi, además de visitar Al-Faisal Markaz, la escuela y centro de rehabilitación dirigido por la Asociación de Ciegos de Pakistán. Asimismo, visité algunas escuelas, talleres y centros de rehabilitación para ciegos en los sectores público y privado.

La Unión Mundial de Ciegos ha aprobado la financiación de un proyecto de rehabilitación local para personas ciegas desarrollado en dos sectores o "llakas" del Distrito de Rautahat en Nepal, con una contribución total de 27.000 USD procedentes de su cuenta en Riad. La UMC y la Asociación para el bienestar de los ciegos de Nepal han firmado un acuerdo para este proyecto. Ya se ha enviado a la Asociación la primera parte de la contribución financiera de la UMC (5.000 USD) para la ejecución del proyecto.

La Comisión Permanente sobre Investigación de la UMC celebró su primera reunión en Nueva Delhi (India), los días 15 y 16 de noviembre de 1986. Las recomendaciones prácticas surgidas en la reunión fueron muy importantes para la difusión del concepto de investigación y el desarrollo de una conciencia colectiva en este campo. La Comisión también sugirió varias pautas generales para la investigación a escala mundial. La Comisión aprobó la "Política Mundial de Investigación sobre la Discapacidad Visual", difundida entre los presidentes regionales de la UMC y las delegaciones nacionales con el fin de que puedan adoptar medidas efectivas para aplicar los objetivos de esta política.

La Comisión sobre Desarrollo Social de la UMC se reunió en Veitshochheim (República Federal de Alemania) del 28 de julio al 1 de agosto de 1987. Yo participé en dicha reunión, cuyo resultado fueron recomendaciones de gran utilidad.

Por otra parte, participé en las siguientes reuniones y congresos:

En junio de 1988, realicé las siguientes visitas:

[De nuevo en 1987] La UMC, en colaboración con el Instituto Nacional de Educación Especial en Islamabad (Pakistán), organizó un satisfactorio curso de capacitación sobre orientación y movilidad que permitirá a los instructores proporcionar una formación sobre movilidad a personas ciegas de diferentes lugares de Pakistán y enseñarles a desarrollar técnicas de orientación y desplazarse de forma segura, decidida e independiente. La UMC encargó a un experto en movilidad, Farouk Khalil, la supervisión del curso, que duró nueve semanas (del 2 de julio al 3 de septiembre de 1987). Cinco estudiantes paquistaníes completaron el curso, que incluía, además de la formación práctica, clases teóricas intensivas sobre temas relacionados.

La UMC, en colaboración con la Sociedad de Oftalmología en Riad, organizó un seminario para médicos generalistas en Abha (Arabia Saudí), los días 23 y 24 de septiembre de 1987. Este seminario se celebró bajo los auspicios de S.A.R. el Príncipe Khalid Al-Faisal, Gobernador de la provincia de Asir. El seminario tuvo una amplia participación de médicos generalistas y oftalmólogos de la región y de zonas vecinas.

También en colaboración con la Sociedad de Oftalmología de Arabia Saudí, la UMC está planeando el desarrollo de un programa global e integrado para erradicar el tracoma del Reino de Arabia Saudí. El tracoma es una de las principales causas de ceguera y un importante problema de salud. Dicho programa se llevará a cabo de acuerdo con un plan progresivo y un calendario para controlar y erradicar el tracoma en el Reino. Asimismo, va a establecerse un centro de control del tracoma en la Oficina Regional del Comité de Oriente Medio para las personas ciegas, en Riad.

La UMC ha participado en los gastos de publicación del Boletín de Oftalmología Saudí, publicado por la Sociedad cada tres meses.

He firmado un acuerdo con un equipo de oftalmólogos del Ministerio de Sanidad y del Hospital Internacional de Bahrein para la elaboración de un plan de sensibilización, financiado por la UMC, sobre el control de las enfermedades que causan ceguera. Los medios de enseñanza e instrucción utilizados serán documentos audiovisuales, diapositivas y carteles, que se mostrarán en las escuelas de Bahrein. Allí, la Unión Mundial de Ciegos, en colaboración con el Comité "Save your Sight Campaign" (Campaña Salva tu vista), ha publicado en inglés y en árabe 6.000 ejemplares de un folleto titulado Save Your Sight ("Salva tu vista") que se distribuirá en Oriente Medio y en las comunidades africanas y asiáticas de habla inglesa con el fin de sensibilizar a la población sobre las enfermedades oculares transmisibles y la protección de la vista.

La UMC, en colaboración con el Centro de la UNESCO de los Países Bajos y a través del Comité de ayuda a los países en desarrollo de la UMC, dentro del Programa de Ayuda Mutua de la UNESCO (UCA 614), ha suministrado cheques UNUM*1 a numerosas instituciones, sociedades y escuelas para las personas ciegas, para la compra de equipamiento Braille, instrumentación oftalmológica, material pedagógico y otras ayudas necesarias para las personas ciegas.

La UMC ha trabajado en estrecha colaboración con la División de Educación Especial de la UNESCO, y participó recientemente en la "Consulta sobre la acción en educación especial para las personas con discapacidad". Los representantes de la UMC que asistieron a la reunión fueron su Secretario General y el Presidente del Consejo Internacional para la Educación de las personas con discapacidad visual, además del Presidente Regional del ICEVH en Europa. Por otra parte, la UMC también ha colaborado en las reuniones preparatorias del Decenio mundial para el Desarrollo Cultural (1988-1997).

Hemos desarrollado una colaboración eficaz con la OMS y sus oficinas regionales durante casi los últimos 40 años, primero a través del WCWB y ahora con la UMC. Este año, con motivo del 40 aniversario de la OMS, he pedido a nuestros miembros que intenten colaborar de alguna forma con los representantes de la OMS en sus respectivos países, para participar en la celebración de este aniversario.

La UMC considera que es importante promover que más países ratifiquen el Convenio no 159 de la OIT sobre la readaptación profesional y el empleo de las personas inválidas. En septiembre de 1986, como recomendó el Comité de Rehabilitación, Formación y Empleo de la UMC, envié una carta a los ministros de Trabajo y Empleo y a los ministros de Bienestar Social de todos los países para solicitar a los gobiernos que aceleraran la ratificación de este Convenio.

Durante mi mandato, he enviado peticiones urgentes a miembros de la UMC para rogarles que ayuden a financiar el Museo Louis Braille. Me alegra poder comunicarles que mis peticiones fueron escuchadas y que el legado de Louis Braille seguirá recibiendo aportaciones que garantizarán el mantenimiento de esta propiedad de importancia histórica.

La UMC, en colaboración con la organización Rehabilitation International, ha organizado y financiado el primer Congreso Regional de Organizaciones miembros de RI en la región árabe, celebrado en Ammán (Jordania), del 11 al 13 de abril de 1988. Tras el congreso se formularon recomendaciones y resoluciones muy fructíferas.

Back to Contents

AfUB – cómo empezó (por Pedro Zurita)

En octubre de 1986, el Comité Ejecutivo de la Unión Mundial de Ciegos me nombró Secretario General de la UMC durante su reunión en Nueva York. África siempre había significado mucho para mí pero, en 1987, mi importante nuevo puesto me proporcionó una oportunidad de oro para poder demostrar todo mi entusiasmo y energía colaborando en el nacimiento y primer desarrollo de la Unión Africana de Ciegos (AfUB).

En 1984, el Jeque Abdullah Al-Ghanim había sido elegido Presidente de la UMC para su primer periodo de existencia. Ismaïla Konaté lo había convencido para que una de las principales prioridades de la UMC durante su mandato fuera la creación de una unión regional sólida en África.

El Presidente de la Unión de Ciegos de Túnez (UNAT), el señor Yahia, había tenido la amabilidad de aceptar la celebración en Túnez de la Asamblea Constituyente de la AfUB, así como de todas las reuniones necesarias de la comisión preparatoria. El presidente de esta comisión era Ismaïla Konaté. Las costumbres del país exigían que, casi cada vez que iba a Túnez, el señor Yahia debía llevarme a visitar al Ministro de Educación de la época. Cuando entraba en su despacho, incluso me reconocía.

Gracias al generoso apoyo de la ONCE, organización para la que yo trabajaba en España, pude participar en todas las reuniones de la comisión preparatoria celebradas en Túnez. En marzo de 1987, viajé solo a Addis Abeba. Mi intención era negociar con la OUA (Organización de la Unidad Africana) con el fin de obtener una subvención de 5.000 USD para la creación de la Unión Africana de Ciegos, que la OUA ya había aprobado pero que aún no había transferido a la cuenta de la UMC. Gracias a la eficaz cooperación de la Embajada de España en Etiopía, pude reunirme con altos dirigentes en las oficinas centrales de la OUA, con unos resultados muy positivos.

El dirigente de la OUA, con el que estuve en Addis Abeba, el señor Ouagé, procedente de Burundi, asistió en Túnez a una posterior reunión de la comisión preparatoria de laAfUB. Finalmente, la OUA abonó la subvención acordada a la UMC.

De los miembros de la comisión, recuerdo bien a Konaté, de Malí, a Chomba, de Kenia, a Chisambi, de Zambia, y a un señor del Zaire (hoy la República Democrática del Congo), cuyo nombre no recuerdo. Nunca olvidaré que el futuro Presidente de la AfUB, Imed Eddine Chaker, contribuyó con paciencia y sobre todo eficacia al éxito de nuestras discusiones, ya que ejerció la función de intérprete inglés-francés. Participé activamente en las reuniones, como un igual junto a mis amigos africanos. Me sentí muy orgulloso cuando en una ocasión uno de los miembros de la comisión se refirió a mí como un "pacificador".

Finalmente, en otoño de 1987, se celebró la Asamblea Constituyente, en un hotel bastante bueno de un pueblecito costero llamado Cartago. El Jeque Abdullah financió los billetes de avión desde todos los países donde se identificaron delegaciones apropiadas. Me entristeció mucho enterarme de que algunos delegados debían seguir un itinerario realmente difícil para llegar a Túnez.

Recuerdo que, el último día, me vi obligado a actuar para que no se frustrara todo el trabajo preparatorio. Aunque debe imperar la democracia, en ocasiones resulta más conveniente practicar una "democracia guiada". Habíamos previsto que el primer Presidente de laAfUB fuera Ismaïla Konaté. Sin embargo, durante la elección, varios delegados muy implicados en el proceso de preparación se acercaron a mí para hablarme de sus inquietudes. Sin previo aviso, el Presidente de la Unión de Ciegos de Túnez parecía querer presentarse como candidato a la presidencia de la AfUB. Como él era el anfitrión, podía salir elegido – y Konaté temía no serlo.

Detesto intervenir en procesos electorales. Una de mis mayores satisfacciones durante el tiempo que ejercí las funciones de Secretario General de la UMC fue la seguridad de que las personas que me habían votado nunca podrían pensar que estaba haciendo algo beneficioso para ellos en agradecimiento a sus votos. En la situación surgida, utilicé mis capacidades persuasivas y todos mis encantos de una forma diplomática y delicada para convencer al señor Yahia de que, dadas las circunstancias, su iniciativa podría ser inapropiada. Conseguí que abandonara la idea de presentarse a la presidencia.

La AfUB comenzó a emprender proyectos concretos, gracias a la generosa ayuda que recibió de los países escandinavos y de otros países europeos. En 1987, estuve en Marruecos, Senegal y en Costa de Marfil. En 1988, comencé a participar con entusiasmo en seminarios regionales de dirigentes: Brazzaville (Congo), para África Central; Ouagadougou (Burkina Faso), para África Occidental; Nairobi (Kenia), para África Oriental; y Gaborone (Botswana), para el Sur de África. También visité Zambia, Zimbabue y Sudáfrica.

Los dirigentes de la UMC se reunieron en Bamako (Malí) pero, pese a nuestros intentos, no conseguimos organizar la tercera Asamblea General de la UMC en Nairobi.

Mi apartamento madrileño está lleno de adornos procedentes de África. El que más aprecio es una tela sobre la cual un artista de Malí grabó un poema que el señor Koné, secretario de Konaté, escribió para mí.

Para mí, es realmente gratificante contemplar la actual vitalidad y el éxito de la AfUB. Alimenté y cuidé la organización lo mejor que pude cuando nació y durante sus primeros años.

Espero que continúe floreciendo y siga creciendo como defensora de los intereses y promotora de la igualdad de oportunidades para las personas ciegas y con graves problemas de visión en África.

Back to Contents

Nota

1 La Unidad Monetaria de las Naciones Unidas ("cheques UNUM") fue el resultado de los fondos aportados por miembros de las Naciones Unidas. Los Países Bajos y Japón fueron especialmente generosos. La UNESCO se encargó de administrar el plan. En un primer momento, el WCWB recomendó y supervisó la distribución de los cheques. Cuando el WCWB se disolvió en 1984, la UMC asumió esa responsabilidad.

Los cheques constituían un medio para suministrar a las personas ciegas y con discapacidad visual de los países en desarrollo una amplia gama de equipamiento, tanto de alta como de baja tecnología. El equipamiento incluía aparatos como regletas de escritura y máquinas, bastones, grabadoras y algunos ordenadores. Las sumas eran relativamente importantes pero, durante los años noventa, esta fuente de fondos se agotó.

Back to Contents

Capítulo 4 - Duncan Watson (Presidente de la UMC, 1988-1992)

(Fotografía de Duncan Watson)

Al final del Capítulo 2 señalamos que tres de los cuatro directivos del primer cuatrienio de la UMC fueron elegidos por unanimidad. En 1988, para la elección del equipo directivo del segundo periodo de trabajo en Madrid, había dos candidatos para cada puesto. Había 277 votantes registrados, pero sólo se distribuyeron 265 series de papeletas.

Éste fue el resultado de la votación:

Crónica - Consolidación

Mi mandato como Presidente comenzó al final de la segunda Asamblea General de la UMC, celebrada en Madrid en 1988 y terminó durante la tercera Asamblea General, celebrada en El Cairo en 1992. Me alegró mucho que la Asamblea tuviera lugar en África. De esta forma, hicimos hincapié en el trabajo desarrollado por la UMC en los países en desarrollo, además de en Europa y Estados Unidos.

En mi discurso presidencial en El Cairo, declaré que había un mínimo de 35 millones de personas ciegas en el mundo, y que el 80% de las mismas vivía en países en desarrollo. Entre ellos, sólo alrededor del 5% recibía educación o servicios de rehabilitación. Sin embargo, la auténtica tragedia era que más del 80% de la ceguera en los países en desarrollo era evitable o tenía cura.

Como Presidente de la UMC, fui invitado a dar un discurso ante las Naciones Unidas en octubre de 1992, durante las Sesiones Plenarias de la Asamblea General que tuvieron lugar en Nueva York para celebrar el término del Decenio de las personas con discapacidad de la ONU, el 2 de diciembre de 1992. En mi discurso (ver Apéndice 2) llamé la atención acerca de la difícil situación que sufrían las personas ciegas en los países en desarrollo. Exigí una acción urgente de las Naciones Unidas para garantizar que en todos sus planes de desarrollo y ayuda humanitaria, en particular para los refugiados, se incluyera una parte especial, con una financiación específica apropiada para satisfacer las necesidades de las personas con discapacidad.

Sin ninguna duda, durante mi mandato alcanzamos logros importantes, como el aumento del nivel de concienciación sobre temas relacionados con la discapacidad en algunos países en desarrollo, el progreso de organizaciones de personas con discapacidad, la promulgación del Convenio no 159 de la OIT o la aprobación de la Ley sobre estadounidenses con discapacidades (Americans with Disabilities Act). Los resultados del Decenio de las personas con discapacidad de las Naciones Unidas conllevaron la aprobación de varias políticas.

A finales de 1993, dichas políticas estaban incluidas en tres documentos. El documento básico era el Programa de Acción Mundial. Determinaba el papel que debían desempeñar la prevención, la rehabilitación y el establecimiento de condiciones de igualdad de oportunidades en ámbitos como la educación, la formación y el empleo para que las personas con discapacidad pudieran alcanzar su independencia, integrarse y participar plenamente en la sociedad, con los mismos derechos y deberes de los ciudadanos, igual que los demás miembros de la comunidad. Los otros dos documentos constituían una estrategia a largo plazo para apoyar la aplicación del Programa de Acción Mundial hasta el año 2000 y en adelante. Una Sociedad para todos – De la conciencia a la acción, que contenía una serie de objetivos concretos y plazos más específicos; y las Normas Uniformes sobre la igualdad de oportunidades para las personas con discapacidad de las Naciones Unidas en una amplia gama de ámbitos sociales.

No estaba previsto que las Normas tuvieran un carácter vinculante. Sin embargo, su aceptación por parte de los estados miembros implicaba un sólido compromiso moral y político. Se esperaba que llegaran a ser normas consuetudinarias internacionales al ser aplicadas por un número importante de estados, y que de este modo pudieran entrar a formar parte del derecho internacional.

Participé en la redacción del borrador de dichas Normas junto a otras organizaciones de personas con discapacidad.

Uno de los problemas más importantes que tuve que solucionar fue el de nuestras relaciones con las organizaciones internacionales de personas con discapacidad. En Madrid, en 1988, aprobamos una Resolución según la cual, como organización dedicada a una única discapacidad, la prioridad de la UMC debía ser velar por los intereses específicos de las personas ciegas, y no dejar que dichos intereses se vieran menoscabados o perjudicados a causa de una colaboración con organizaciones dedicadas a varias discapacidades.

Dicho esto, sin embargo, todos teníamos y tenemos numerosos intereses comunes para los cuales la cooperación permite una acción más eficaz. Opinaban lo mismo la Federación Mundial de Sordos (World Federation of the Deaf, WFD) y la Liga Internacional de Asociaciones en favor de las personas con deficiencia mental (International League of Societies for Persons with Mental Handicap, ILSMH). En los debates entablados con la Organización Mundial de Personas con Discapacidad (OMPD) durante el congreso internacional Independence '92, celebrado en Vancouver en abril de 1992, se reconoció formalmente que las organizaciones internacionales dedicadas a una única discapacidad poseían el derecho exclusivo de hablar en nombre de sus respectivos organismos miembros. Posteriormente, en Nueva York, se acordó adoptar los siguientes principios:

En el informe presidencial que presenté en El Cairo, rendí homenaje al trabajo realizado por nuestro buen amigo, Hans Hoegh, Representante Especial del Secretario General de la ONU para la promoción del Decenio. Había desempeñado un papel decisivo para que nuestra posición ante la ONU fuera mucho más importante. Desgraciadamente, su mandato terminó con el final del Decenio.

En 1992, pude comunicarles que contábamos con más de 140 países miembros. Éramos, y estoy convencido de que seguimos siendo, la mayor organización internacional de personas con discapacidad del mundo. Como Presidente de la UMC, visité la totalidad de lo que entonces eran nuestras siete regiones. Asistí a asambleas generales en Latinoamérica, donde me impresionó gratamente el número de mujeres participantes; en Europa, mi tierra; y en Asia Oriental/Pacífico, donde nuestros miembros japoneses aprovecharon para celebrar simultáneamente el primer Congreso sobre los problemas de las personas mayores ciegas. Asimismo, asistí a las reuniones de la junta directiva tanto de la Unión Africana de Ciegos como de la Asiática. Aunque aún existían algunos problemas logísticos en Asia y en África, tenía la clara impresión de que, en general, nuestras uniones regionales estaban funcionando bien. Los delegados de la Asamblea General tuvieron la oportunidad de emitir sus propios juicios a este respecto a partir de los diferentes informes regionales que se les presentaron posteriormente.

Durante los cuatro años de mi presidencia, el equipo directivo se reunió ocho veces, y el Comité Ejecutivo únicamente una. Se había planeado una segunda reunión del Ejecutivo pero, lamentablemente, debido a la falta de fondos, los dirigentes se vieron obligados a cancelar la reunión prevista en Hong Kong en otoño de 1991. Todos consideramos que la realización de aquella reunión hubiera perjudicado seriamente nuestra capacidad para celebrar la tercera Asamblea General que, como órgano soberano de nuestra Unión, debía tener prioridad. En general debo decir que, en el caso de algunos de nuestros miembros, la falta de dinero limitó seriamente nuestras opciones, aunque me complace poder decir que al final de mi mandato los fondos propios de la UMC se encontraban en mejores condiciones que al inicio del mismo. Algunos de nuestros miembros eran extremadamente generosos y les comuniqué nuestro más caluroso agradecimiento por su ayuda, sin la cual la UMC simplemente no hubiera sido viable. Dependíamos enormemente de la ONCE, del CNIB y del RNIB, que cargaban con todos los gastos de mantenimiento de las oficinas del Secretario General, del Tesorero y del Presidente, y les estábamos agradecidos en la misma medida. En aquella época comenté que "el inconveniente de esta situación es que la falta de fondos limita en exceso la elección de nuestros directivos, además de coartar el trabajo de nuestros comités".

Sobre los comités, el Secretario General y yo habíamos preparado un documento para sugerir algunos cambios, que yo esperaba que el nuevo Ejecutivo considerara en su primera reunión. Yo pensaba que los comités debían ocuparse de cuestiones relativas a los derechos humanos. Comenté que, después de todo, lo que habíamos solicitado en el Programa de Acción Mundial no era otra cosa que el reconocimiento de nuestros derechos humanos como ciudadanos. Planteé que los comités quizás no eran lo suficientemente grandes y que podía ser realmente necesario que cada región tuviera una representación en cada comité.

Pude decir que la mayoría de los comités habían realizado un trabajo muy útil durante el cuatrienio.

El Comité de Ayuda, por ejemplo, había distribuido 275.000 USD en cheques UNUM [ver Nota al final del Capítulo 3] en apoyo a una amplia variedad de proyectos presentados a través de los presidentes regionales. También se había proporcionado una ayuda importante a través de nuestro Programa de Desarrollo Institucional para fortalecer a organizaciones de personas ciegas en países en desarrollo, mediante la formación de personal, que culminó con un curso de cuatro semanas sobre dirección y gestión destinado a personal con puestos de responsabilidad y que finalizó en Canadá justo antes del inicio de la Asamblea General. Aubrey Webson presentó un informe sobre esta iniciativa. Estaba convencido, y aún lo estoy, de que la formación de personal y el desarrollo institucional debían formar parte de nuestras principales actividades. Después de todo, sólo podrán alcanzarse mejoras significativas en la calidad de vida de nuestros hermanos y hermanas ciegos si existen organizaciones de personas ciegas eficaces.

También se desarrolló una ayuda bilateral, entre miembros. Los noruegos proporcionaron a la Unión Africana de Ciegos un nuevo edificio para sus oficinas centrales en Nairobi; la ONCE y la ULAC tenían un acuerdo que me hubiera gustado ver convertido en un modelo general. Según dicho acuerdo, la ayuda a proyectos, de varios cientos de miles de dólares anuales, se atribuía según las recomendaciones de la ULAC y de acuerdo con la misma. Me alegró el hecho de que otros donantes de la región participaran en este proceso, y esperaba que otros donantes de otras regiones siguieran su ejemplo. La Unión Europea de Ciegos había trabajado con países miembros de la Unión Africana de Ciegos, y con las democracias emergentes en Europa Central y del Este. Mi predecesor, el Jeque Abdullah, había trabajado en la región de Oriente Medio y, en general, con países musulmanes, y los norteamericanos colaboraban con los países del Caribe y de otros lugares.

Por otra parte, ya existía el Fondo Hermoine Grant Calhoun*1, que entre 1990 y 1992 concedió 10 becas, por un valor total de 7.100 USD, a jóvenes ciegas que iban a realizar estudios superiores en sus propios países: todas en países en desarrollo. Para el curso 1992-1993, habíamos recibido cuatro solicitudes de beca, por un total de 2.250 USD. Los intereses producidos por el Fondo de ninguna manera se habían agotado, así que éste podía continuar adjudicando nuevas becas.

De acuerdo con una de las resoluciones aprobadas en Madrid, nuestro Comité de Investigación elaboró una lista con nuestras prioridades en dicho campo tras realizar una consulta lo más amplia posible entre nuestros miembros. El Comité de Desarrollo Social publicó, con financiación de la UMC, una segunda edición de su obra sobre los beneficios de la seguridad social, que el editor tenía disponible en El Cairo. El Subcomité de Música, perteneciente al Comité de Acceso a la información y a la cultura, por fin había conseguido llegar a un acuerdo sobre la escritura musical en Braille, algo que muchos esperaban desde hacía años. El Comité dedicado al Museo Louis Braille tenía planes muy imaginativos para ampliar el museo, siempre y cuando se encontrara la financiación necesaria. El Comité de Rehabilitación, Formación y Empleo había iniciado un profundo estudio sobre la crisis en la rehabilitación que estaba produciéndose.

El Comité sobre Mujeres había realizado un seminario sobre liderazgo en Filipinas, y la Unión Europea de Ciegos había creado una Comisión sobre Mujeres. Las mujeres, como ya he señalado, estaban muy implicadas en las asambleas tanto de Latinoamérica como de Asia Oriental/Pacífico. La UMC había creado un Fondo para Mujeres que estaba previsto ampliar en el presupuesto de 1993. Además, sabíamos que algunos miembros nacionales estaban trabajando activamente para que las mujeres desempeñaran un papel más importante en el funcionamiento de sus organizaciones. No obstante, aunque los datos hayan podido experimentar ligeros cambios, me decepcionó constatar que había 200 delegados registrados para la Asamblea del Cairo y que únicamente 28 eran mujeres y, entre ellas, sólo 17 eran mujeres ciegas. Con los observadores la situación mejoraba un poco. Había 42 en total y 11 eran mujeres ciegas. Le dije a los delegados que lamentaba comunicarles que aún debíamos progresar mucho en este campo, donde debemos seguir intentando encontrar soluciones.

Por último, un pequeño grupo de trabajo había redactado el borrador de un Plan de acción para los siguientes cuatro años, discutido durante la última mañana de la Asamblea. Además del mensaje de la Conferencia sobre las personas mayores ciegas de Japón, el documento incluía una declaración de objetivos con el fin de ayudar al siguiente equipo directivo y al próximo Comité Ejecutivo a volver a delimitar nuestros propósitos, y detallaba las áreas prioritarias de acción. Les transmití mi esperanza de que, tras debatirlo en la Asamblea General, se convirtiera en un documento de trabajo para el futuro, como ninguno de sus predecesores había conseguido serlo.

No me gustaría terminar esta breve crónica sin expresar mi gratitud. Repito mi agradecimiento al difunto Vicepresidente Enrique Elissalde, por su fiel apoyo durante mi mandato; a Pedro Zurita, Secretario General, por la preciada ayuda prestada; a Euclid Herie, Tesorero, cuyas dotes para las finanzas me permitieron dormir tranquilo por las noches; y a todos los demás miembros del equipo, por sus inestimables contribuciones a nuestro trabajo. Todo lo que hicimos (o lo que no conseguimos hacer), fue el fruto de un trabajo colectivo. Éramos un equipo de trabajo y le estoy profundamente agradecido a todos y cada uno de ellos. Presidir la UMC durante su segundo cuatrienio fue un privilegio y una experiencia inolvidable. Durante esos cuatro años, mi difunta esposa Mercia y yo conocimos personalmente a muchos miembros de la UMC, y siempre estuvimos realmente agradecidos por la amistad y la amabilidad que se nos brindó en todo momento.

Finalicé mi discurso ante la Tercera Asamblea General con este llamamiento a la unidad:

"Conservo una confianza total en este movimiento que tanto significa para todos nosotros. Aún queda por hacer mucho más de lo que hemos conseguido hasta ahora. Todavía estamos en el comienzo de nuestra lucha por la independencia y una ciudadanía integral: por lo que en justicia nos corresponde. Si actuamos juntos y de forma solidaria a través de la Unión Mundial de Ciegos, esta lucha será más corta, y garantizaremos mejor nuestro éxito final."

Back to Contents

Nota

1 El Fondo de becas Hermoine Grant Calhoun: La Dra. Isabella Grant era un miembro importante de la Federación Nacional de Ciegos de Estados Unidos. Tenía una hija, Hermoine Grant Calhoun, que falleció antes que ella.

En su testamento, la Dra. Grant donó la suma de treinta y cinco mil dólares (35.000,00 USD) a la Federación Nacional de Ciegos, para que se utilizaran de la siguiente forma:

"El interés de dicha suma deberá ser utilizado en becas anuales para jóvenes estudiantes ciegas que continúen sus estudios superiores; dicho fondo deberá denominarse Beca Hermoine Grant Calhoun."

Tras la muerte de la Dra. Grant, la NFB transfirió el Fondo a la Federación Internacional de Ciegos (IFB).

En 1984, cuando se disolvió la IFB, el fondo fue transferido a la UMC.

En el momento de la publicación de este libro, el fondo continúa empleándose, con gran éxito, para los objetivos establecidos por la Dra. Grant.

Back to Contents

Capítulo 5 - David Blyth (Presidente de la UMC, 1992-1996)

(Fotografía de David Blyth)

En 1992, la Tercera Asamblea General de la UMC se celebró en El Cairo (Egipto). Al final, sólo había un candidato para cada cargo, por tanto, las personas que aparecen en la siguiente lista fueron elegidas por unanimidad. No obstante, había surgido un movimiento para proponer a Salma Maqbool (Pakistán) como Vicepresidenta. Si hubiera sido elegida, habría sido la primera mujer parte del Comité Presidencial de la UMC. Sin embargo, no consiguió el apoyo necesario de su país, por lo que no pudo presentar su candidatura.

Tras las elecciones, se produjo un acontecimiento de otro tipo. El Cairo sufrió un terremoto de intensidad leve. Nos complace informarles de que el seísmo no impidió que el cóctel de celebración continuara en un piso superior del Hotel Intercontinental.

Resultado de las elecciones:

Crónica – Capitán durante el tercer periodo

En noviembre de 1992, David Blyth fue elegido Presidente por la Asamblea General de la Unión Mundial de Ciegos.

Durante ocho años, David había ejercido la función de Presidente de la región Asia Oriental/Pacífico de la UMC.

Su discurso de toma de posesión ante la Asamblea General incluyó los siguientes compromisos:

La sueca Kicki Nordström fue nombrada Presidenta del Comité sobre la Condición de las mujeres ciegas.

Se le animó a organizar talleres de información y foros en casi todas las regiones de la Unión, para así alentar a las mujeres ciegas a participar en puestos de responsabilidad en sus países y organizaciones locales como elemento clave para mejorar su condición.

La Asamblea General de Toronto fue precedida por el primer Foro Mundial de Mujeres Ciegas. El Foro contó con numerosos participantes y demostró que se había desarrollado una nueva confianza en las mujeres ciegas. Las cuestiones importantes para ellas se convirtieron en temas para la Asamblea General de Toronto, donde sus contribuciones recibieron una calurosa acogida. El pronóstico de una mejora en el equilibrio entre los géneros en la Asamblea General también tuvo muy buena aceptación.

La Asamblea General de Toronto también pudo ver el surgimiento de la Fundación Unión Mundial de Ciegos. Dicha Fundación existió durante el posterior mandato (durante la presidencia del Dr. Euclid Herie) pero lamentablemente fue cerrada por el siguiente equipo directivo por falta de apoyo.

Los esfuerzos para conseguir que hubiera una mayor participación de las bases de la Unión, con todo lo que ello implicaba, se desarrollaron de una forma más sutil. Se visitaron numerosas organizaciones de ciegos y otras dedicadas a las personas ciegas situadas en países en desarrollo, y se animó tanto a sus líderes como a sus miembros a ampliar su participación en la Unión.

David Blyth fue el primer Presidente que visitó Sudáfrica tras la caída del apartheid. Su visita fue anunciada como un voto de confianza en los ciudadanos negros y de color del país: la historia posterior demuestra que fue un paso crucial.

Se visitaron todas las regiones. Asimismo, se realizó una multitud de visitas a personas desfavorecidas en nombre de la UMC.

Vietnam se convirtió en una causa especial. La guerra había destrozado el país pero hubo una respuesta fuerte y positiva a la visita de David por parte de las personas ciegas. Se desarrolló una colaboración maravillosa con el país de donde procedía David, Australia. Dicha colaboración culminó en un proyecto conjunto para la formación de mujeres ciegas y videntes como profesoras de Braille, Orientación y Movilidad. Cuando terminó, el proyecto había conseguido formar a más de 150 especialistas en todo el país.

Durante este periodo, otro de los progresos alcanzados fue la revelación de la República Popular China como un país que deseaba contribuir a la causa internacional.

El fabuloso trabajo con las Naciones Unidas iniciado por el predecesor de David Blyth (Sir Duncan Watson) continuó siendo un ámbito de especial importancia durante su mandato.

El establecimiento de un Grupo de Expertos de 12 personas con discapacidad para apoyar al Relator Especial de Naciones Unidas sobre las Normas Uniformes constituyó un importante éxito para la UMC. Tras numerosas y largas negociaciones, la UMC obtuvo el derecho a dos puestos en el equipo, y seleccionó a Penny Hartin (Canadá) y al Dr. William Rowland (Sudáfrica) para representarla.

En la Asamblea de Toronto, se realizaron varios cambios importantes a los Estatutos originales de la UMC, entre los cuales destacaron los siguientes:

Como Presidente, David Blyth recibió ayuda y apoyo de su predecesor, Sir Duncan Watson, así como de los miembros del equipo mencionados al principio de este capítulo, y de los siguientes presidentes regionales:

Gracias a las capacidades de oratoria y debate del grupo, se desarrollaron diversas y profundas discusiones a partir de las cuales se tomaron las mejores decisiones para los intereses de la Unión y de sus miembros.

En su discurso final en la Asamblea General de Toronto, David Blyth expresó su agradecimiento a los miembros del Comité Presidencial y del Comité Ejecutivo, a los presidentes de los Comités, y en especial a Kicki Nordström (Presidenta del Comité sobre la Condición de las mujeres ciegas), por todas sus aportaciones durante el mandato. Asimismo, agradeció al Instituto Nacional para los Ciegos de Canadá la generosa acogida prestada a una excelente Cuarta Asamblea General.

Back to Contents

La oficina de París

A continuación se presenta el extracto de una carta escrita por Pedro Zurita a todos los miembros de la UMC el 21 de abril de 1993.

"Tras la jubilación, el 31 de marzo de 1993, de nuestra única empleada en París, Marina Magaloff, el Ejecutivo ha acordado cerrar la oficina de París, con el fin de ahorrar fondos y concentrar todas las actividades administrativas de nuestra Secretaría en la oficina de Madrid.

Pese a ello, en una reunión celebrada en Hong Kong los días 6 y 7 de abril de 1993, el equipo directivo acordó mantener la sede oficial de la Unión en el 58, Avenue Bosquet, París, hasta el momento en que el Ejecutivo decida lo contrario. Se ocupará de nuestros intereses allí la Federación de Ciegos de Francia, la organización que nos alquiló el espacio de la oficina durante muchos años y en condiciones muy favorables, así como la Unión Europea de Ciegos, que desde el 1 de abril se ha establecido en los locales que nosotros hemos desocupado.

Les ruego que dirijan toda su correspondencia a la oficina de Madrid, y que comuniquen a todo aquel que desde su país desee ponerse en contacto con la Secretaría que utilice la dirección de Madrid hasta nuevo aviso.

Aquellos de ustedes que estuvieron presentes en la Asamblea del Cairo recordarán que allí rendimos homenaje a Marina Magaloff, por la devoción, la eficacia y la honestidad con las que trabajó para nosotros y para otras organizaciones internacionales durante más de 30 años. Quisiéramos volver a expresarle nuestro agradecimiento y nuestro sincero deseo de que sea muy feliz en esta nueva fase de su vida."

Back to Contents

Las Normas Uniformes de las Naciones Unidas

En su crónica (ver Capítulo 4), Duncan Watson explicó que había participado en la redacción del borrador de las Normas Uniformes sobre la igualdad de oportunidades para las personas con discapacidad de las Naciones Unidas, conocidas en inglés como UNSR. Cuando David Blyth sucedió a Duncan Watson en la presidencia de la UMC, todavía estaba en curso el proceso de negociación. David consideró apropiado que Duncan representara a la UMC durante la conclusión de las negociaciones. Y así fue: las UNSR fueron aprobadas por la Asamblea General de la ONU el 20 de diciembre de 1993.

Existen 22 normas. Tras cuatro normas que establecen los requisitos, ocho identifican las esferas previstas para la igualdad de participación:

Las últimas 10 normas contenían medidas de ejecución:

Como señaló Duncan en el Capítulo 4, las Normas no tenían un carácter vinculante. Sin embargo, su aceptación por parte de los estados miembros implicaba un sólido compromiso moral y político. Se esperaba que llegaran a ser normas consuetudinarias internacionales al ser aplicadas por un número importante de estados, y que de este modo pudieran entrar a formar parte del derecho internacional.

La cuarta parte de las Normas establecía un mecanismo de supervisión incluido en el periodo de sesiones de la Comisión de Desarrollo Social de la ONU. Asimismo, se preveía nombrar a un Relator Especial con amplia experiencia en materia de discapacidad y organizaciones internacionales, por un periodo de tres años (ampliado posteriormente), para que supervisara la aplicación de las Normas. También preveía el establecimiento de un Grupo de Expertos, formado en su mayoría por representantes de organizaciones de personas con discapacidad y que tuviera en cuenta los diferentes tipos de discapacidad y la necesidad de una distribución geográfica equitativa. El Relator Especial consultaría a este Grupo.

Bengt Lindqvist (Suecia) fue nombrado Relator Especial. Bengt, que es ciego, ya había desarrollado una notoria carrera, en especial como ministro en el gobierno de su país. También había participado en el movimiento internacional de las personas ciegas, y era el Tesorero de la Federación Internacional de Ciegos. La UMC nombró a dos de los 12 miembros del Grupo de Expertos: William Rowland y Penny Hartin (véase la Crónica más arriba).

En marzo de 1995, el Comité de Derechos Humanos de la UMC, presidido por William Rowland, publicó una Guía para la aplicación de las UNSR. Contenían una serie de consejos cuyo objetivo era ayudar a los miembros nacionales de la UMC en su trabajo para que las Normas fueran aplicadas. En 2003, durante un congreso acerca de las leyes sobre discapacidad celebrado en el Reino Unido, se pudo constatar que 41 países habían aprobado una legislación que protegía y promovía los derechos de las personas con discapacidad.

Además de fomentar la adopción de disposiciones legislativas, las UNSR tuvieron una importante influencia sobre los estados para la mejora de las condiciones de vida de sus ciudadanos con discapacidad. En la actualidad, las Normas han sido sustituidas mayoritariamente por las disposiciones de la vinculante Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad, que entró en vigor en los países que la han ratificado el 3 de mayo de 2008.

Back to Contents

Armas láser

En 1995, la industria mundial de fabricación de armas ya había estado utilizando la tecnología láser durante un cuarto de siglo. Era evidente que se estaban desarrollando armas diseñadas específicamente para causar ceguera. La UMC, uno de cuyos objetivos es prevenir la ceguera, desempeñó un papel importante en la lucha para que dichas armas se ilegalizaran. David Blyth solicitó a Duncan Watson que liderara una delegación en una conferencia de revisión convocada por las Naciones Unidas en Viena, en septiembre de 1995.

La conferencia debía revisar la convención sobre prohibiciones o restricciones del empleo de ciertas armas convencionales que puedan considerarse excesivamente nocivas o de efectos indiscriminados.

Duncan alegó que dichas armas podían no sólo incrementar el número de personas ciegas en el mundo, sino también desviar los tan necesitados fondos para la prevención de la ceguera. La UMC y sus aliados se opusieron al desarrollo, producción y empleo de las armas láser diseñadas específicamente o fundamentalmente para causar ceguera.

La falta de espacio nos impide proporcionar un informe detallado sobre lo que se convirtió en una exitosa campaña y en uno de los grandes triunfos de la UMC y de aquellos que le prestaron su apoyo. El 12 de octubre de 1995, se aprobó el siguiente protocolo a la convención (únicamente se citan los dos primeros artículos):

Protocolo sobre Armas Láser Cegadoras (Protocolo IV)

Artículo 1

Queda prohibido emplear armas láser específicamente concebidas, como única o una más de sus funciones de combate, para causar ceguera permanente a la vista no amplificada, es decir, al ojo descubierto o al ojo provisto de dispositivos correctores de la vista. Las Altas Partes Contratantes no transferirán armas de esta índole a ningún Estado ni a ninguna entidad no estatal.

Artículo 2

En el empleo de sistemas láser, las Altas Partes Contratantes adoptarán todas las precauciones que sean viables para evitar el riesgo de ocasionar ceguera permanente a la vista no amplificada. Estas precauciones consistirán en medidas de instrucción de sus fuerzas armadas y otras medidas prácticas.

Back to Contents

Capítulo 6 - Euclid Herie (Presidente de la UMC, 1996 – 2000)

(Fotografía de Euclid Herie)

Asistieron a la Asamblea General celebrada en Toronto (Canadá), delegados procedentes de 131 países de las entonces siete regiones de la Unión Mundial de Ciegos. No obstante, algunas voces expresaron su preocupación por el hecho de que el gobierno canadiense hubiera rechazado los visados a varios representantes de países africanos. Nigeria, Somalia y Sudán no tuvieron representación, un hecho especialmente inoportuno, ya que el representante de Nigeria, el Jefe Okubanjo, era el Secretario General de la Unión Africana de Ciegos. La negación del visado se había basado en cuestiones económicas más que políticas. Concretamente, se había solicitado al Jefe Okubanjo que presentara los extractos de su cuenta bancaria de los últimos cinco años. Todo el mundo estuvo de acuerdo en que esto era excesivo.

Resultado de las elecciones:

Los delegados se mostraron muy satisfechos de que, por primera vez, se eligiera a una mujer – Kicki Nordström - para formar parte del equipo directivo. Durante la Asamblea General también se anunció que una de las uniones regionales de la UMC (Asia Oriental/Pacífico) había elegido Presidenta a Grace Chan (Hong Kong), primera mujer que presidía una Unión Regional.

Crónica - Cambiar lo que significa ser ciego: 1.500 días

A pesar de haber perdido la vista durante su adolescencia, Euclid Herie deseaba llevar una vida activa, exigente y, ante todo, independiente. Creció en Manitoba (Canadá) y sabía que sólo con una buena educación conseguiría alcanzar sus objetivos en la vida, y así lo hizo. En 1963, se convirtió en la segunda persona ciega que se graduó en la Universidad de Manitoba, con una licenciatura en Trabajo Social. Continuó sus estudios hasta obtener un máster en el mismo campo.

En 1983, sólo cinco años después de afiliarse al CNIB (Instituto Nacional para los Ciegos de Canadá), Herie fue nombrado Presidente y Director Ejecutivo de la institución. Durante los siguientes 17 años, hasta su jubilación en el año 2001, su carrera lo llevó hasta algunos de los lugares más remotos y exóticos de Canadá y de todo el mundo. El mundo estaba cambiando muy deprisa en aspectos importantes, y en un contexto global, Herie emprendió la tarea de cambiar lo que significa ser ciego, tanto en su país como en el extranjero.

Aunque ya sus predecesores en el CNIB habían asistido a reuniones de asociaciones internacionales de personas ciegas, ninguno de ellos llegó a situarse en la escena mundial de la ceguera como él lo hizo.

Herie había conocido a la UMC a través de su amistad con el norteamericano Kenneth Jernigan, Presidente de la región Norteamérica/Caribe de la UMC desde 1985 hasta poco antes de su muerte en 1998.

"Durante muchos años, Ken probablemente fue la persona más influyente en la comunidad ciega internacional", afirma Herie. "Para mí fue un verdadero amigo, además de un mentor. Su sabiduría me inspiraba y me guiaba. Ken me enseñó que "Nadie nos dará nuestra libertad... debemos hacernos con ella nosotros mismos"."

En solidaridad con los miembros judíos de la junta directiva nacional del CNIB, la organización no envió ninguna delegación a la Asamblea General que fundó la UMC, celebrada en Riad (Arabia Saudí), en 1984, ya que se había denegado la entrada al país a los delegados judíos. Sin embargo, John Baker, Presidente de la junta directiva nacional e hijo de Edwin Baker, fundador del CNIB, le indicó a Herie que "llegaría un día en el que podría establecer su liderazgo a escala internacional".

Ese día llegó en 1988, durante la segunda Asamblea General de la UMC, celebrada en Madrid. Allí, Euclid Herie, a quien acompañaban T.G. Sheeres y Marion Davey (directivos del CNIB), fue elegido Tesorero de la UMC. Ocupó dicho puesto durante ocho años y después decidió que había dedicado suficiente tiempo a la UMC.

"Mis funciones implicaban una gran cantidad de trabajo, y mi labor en la UMC afectaba al CNIB. Nunca se me ocurrió que llegaría a ser Presidente de la UMC, pero entonces se produjo una curiosa sucesión de acontecimientos."

En el periodo previo a la Asamblea General de 1996, que se había planeado celebrar en Hong Kong, diversos problemas comenzaron a surgir y se hizo evidente que debíamos buscar un nuevo país anfitrión para la Asamblea. Nueva Zelanda y Canadá se ofrecieron a acoger la reunión. La votación dio como resultado un 10 contra 2, y se escogió Canadá.

Entonces, durante una conversación informal con Robert Waugh, en aquel momento Presidente del consejo de administración del CNIB, Euclid Herie, que había presidido el CNIB durante 13 años, reconsideró su posición y, con la aprobación de la junta directiva, aceptó presentar su candidatura a la presidencia de la UMC.

"Estaba seguro de que el CNIB seguiría funcionando sin problemas. Tenía más libertad que hacía 10 años para asumir las mayores responsabilidades que implicaba la función de Presidente."

Un grupo de planificación estratégica de la dirección del CNIB se puso en marcha e inició una campaña para conseguir los votos de los delegados de África, Europa y Asia a través de las redes ya establecidas. Al final, sin embargo, la campaña no fue necesaria, ya que en el último momento el candidato opositor se retiró. En la Cuarta Asamblea General, celebrada en Toronto del 26 al 30 de agosto de 1996, Euclid Herie fue declarado Presidente de la UMC.

En opinión de Herie, el entonces Presidente de la UMC, David Blyth, y su equipo fueron muy valientes al decidir no celebrar la Cuarta Asamblea General en Hong Kong. Además, la decisión creó un malestar en Hong Kong que resonó durante varios años, hasta bien adentrados en su propio mandato como Presidente.

Asistieron a la Cuarta Asamblea General 800 delegados, observadores y guías procedentes de 150 países. Organizada y acogida por el CNIB, fue un éxito logístico extraordinario. Marcó la pauta de la presidencia de Euclid Herie.

Para su mandato de cuatro años, escogió el tema "El poder de un sueño", tomado de los Juegos Olímpicos de verano celebrados en Atlanta, Georgia, en 1996.

"El poder de un sueño será descubierto en un futuro en el que la justicia, la igualdad y la libertad personal permitirán a las personas ciegas del mundo competir sin desventaja, según términos y condiciones comunes a todos", declaró en su discurso de inauguración. Tras declarar que trabajaría en nombre de la comunidad de ciegos de todo el mundo para lograr la igualdad y la justicia, Herie añadió: "Juntos, crearemos una sociedad libre de antiguos prejuicios y actitudes negativas que durante demasiado tiempo han relegado a las personas ciegas a la condición de hijos de un dios menor."

Lamentablemente, pocos meses después de la toma de posesión de Euclid Herie, la tragedia golpeó a la UMC.

En un accidente de automóvil que se produjo en las afueras de Casablanca, el Secretario General español, Pedro Zurita, resultó gravemente herido, y un importante voluntario de Marruecos falleció. La mujer del voluntario estaba embarazada del segundo hijo de la pareja, así que Herie recaudó personalmente 10.000 USD para ayudar a la viuda y a sus dos hijos.

"Inmediatamente después del accidente de Zurita y para lo que quedaba de mi mandato, José María Arroyo, Presidente de la Organización Nacional de Ciegos Españoles (ONCE), declaró su apoyo sin reservas a mi equipo y a la UMC", reconoce Euclid Herie. "Esta muestra de amistad y la de otros muchos líderes de las personas ciegas de todo el mundo me aportaron el apoyo necesario e hicieron que todo valiera la pena."

Debido al accidente de Zurita, prácticamente todas las responsabilidades de la Secretaría de la UMC recayeron directamente en la oficina del CNIB de Herie.

"Lo que realmente hizo que el cuatrienio funcionara fue una reunión de planificación estratégica organizada por Geoffrey Gibbs, Director de la Fundación de Ciegos de Nueva Zelanda, celebrada en Auckland con el nuevo equipo directivo. El informe detallado de esa reunión, redactado por mi asistente ejecutiva, Barbara Marjeram, sirvió de anteproyecto en la primera Reunión de la Junta Directiva que celebramos en Sri Lanka en febrero de 1997, además de ser muy útil para el balance de mi mandato".

Durante los siguientes cuatro años – aproximadamente 1.500 días- Euclid Herie, como líder de los 140 millones de personas ciegas del mundo, intentó convencer a los países industrializados occidentales de hasta qué punto los países en desarrollo se encontraban atrasados en términos médicos y sociales, y de las terribles consecuencias que esta situación tenía sobre las personas ciegas.

Enumeró algunos de los problemas: prevención de la ceguera, analfabetismo, pobreza, violaciones de los derechos humanos, la peligrosa condición de las mujeres ciegas, la ausencia de rehabilitación básica y de formación profesional, las terribles condiciones de vida y la mala salud de las personas ciegas en los campos de refugiados y otras comunidades improvisadas.

Durante su presidencia, centró su atención en varios temas clave, como la alfabetización en Braille, la tecnología accesible y asequible, la cuestión de los derechos de autor, el mantenimiento de los derechos universales de envío, la restauración y promoción del lugar donde nació Louis Braille en Coupvray, Francia, y la condición de las mujeres ciegas.

El impulso para la preocupación de Herie por las mujeres ciegas surgió del primer Foro de Mujeres de la UMC, celebrado tres días antes del inicio oficial de la Asamblea de Toronto. El Foro colocó en el punto de mira la vulnerabilidad de las mujeres ciegas ante el abuso, el abandono y la marginalización, y el triste hecho de que en numerosos países se denegara la educación a las niñas ciegas. El número de delegadas en la Asamblea había aumentado hasta más de 100 en 1996, desde un escaso 17 en 1992. El foro fue presidido por Penny Hartin, una de las responsables del CNIB, que llegaría después a Directora Ejecutiva de la UMC.

Durante su presidencia, Herie realizó visitas a más de 60 países, incluyendo Rusia, India y Reino Unido. Normalmente iba acompañado por su asistente ejecutiva, Barbara Marjeram, y en ocasiones también por el Presidente del CNIB, Gary Homer. Sus viajes le permitieron pronunciar discursos y defender diferentes causas, como los derechos de las personas ciegas en todo el mundo.

Uno de sus éxitos más memorable se produjo en 1999. Euclid Herie había llegado a Pekín (China) para pronunciar un discurso en el congreso de la UPU (Unión Postal Universal). La noche antes de su discurso, recibió una llamada telefónica en la que se le advirtió de que se había presentado al congreso una resolución que amenazaba con eliminar el derecho a servicios postales gratuitos para los ciegos del mundo.

Herie y Homer redactaron una declaración de dos páginas que dictaron línea a línea a una joven china. El documento, distribuido a los delegados de la UPU, se convirtió en la piedra angular de la política de la UMC. Tras la apasionada intervención de siete minutos pronunciada por Euclid Herie ante los delegados del congreso, la propuesta perdió por tres votos. Gracias a su reacción, las personas ciegas de casi todos los países del mundo continúan disfrutando, como lo han hecho durante más de un siglo, de un acuerdo internacional para el envío y entrega de material impreso en relieve y en formato audio para un uso personal, educativo y profesional.

Como prueba de las buenas relaciones y los sólidos lazos existentes entre la UMC y la UPU, Thomas Leavey, Director General de la UPU, pronunció el discurso de inauguración de la Asamblea General de Melbourne en el año 2000.

La alfabetización en Braille fue un tema que apasionó a Herie durante toda su vida. Defensor infatigable, considera que todas las personas ciegas del mundo tienen derecho a acceder al Braille.

La Asamblea de Melbourne decidió apoyar esta posición y decidió que la UMC crearía un Consejo Mundial del Braille.

James (Jim) Sanders, el sucesor de Heire como Presidente y Director Ejecutivo del CNIB, ejerció las funciones de Vicepresidente de Asuntos Internacionales de dicha organización durante el mandato de Herie como presidente de la UMC.

"Jim merece un gran reconocimiento por su trabajo en el campo de la alfabetización en Braille y los programas de formación de directivos con la UMC", declara Herie. "Los manuales de formación y otros materiales necesarios para promover la alfabetización en Braille desarrollados según sus instrucciones seguirán teniendo validez en la próxima década."

El coste de la restauración del lugar donde nació Louis Braille, administrado por la UMC, ascendió a 250.000 USD. En 1997, una ceremonia oficial en la casa conmemoró el evento. La restauración de la casa fue un logro importante, sin embargo, Herie no consiguió que la UNESCO nombrara el hogar de Braille patrimonio de la humanidad, tarea en la que se esforzó durante años. No obstante, la Asamblea de Melbourne sí aprobó una resolución para establecer el 4 de enero, día del nacimiento de Louis Braille, como Día Mundial del Braille.

Herie propuso la creación en el seno de la UMC de un Comité sobre Personas Ciegas Indígenas, y dicho Comité fue creado.

Una de las grandes desilusiones de la presidencia de Herie fue el resultado final de la Fundación Unión Mundial de Ciegos. La Fundación, creada para ser el organismo de la UMC dedicado a la recaudación de fondos, constituía el sueño del anterior Presidente de la UMC, David Blyth, y consiguió establecerse gracias al trabajo del CNIB, durante un proceso que Herie describe como "muy costoso y largo, que necesitó varios años y gestiones legales complicadas". Pese a ello, en una reunión celebrada en Mumbai en 2002, el Ejecutivo revocó la decisión y se disolvió la Fundación UMC, una decisión que Herie considera desacertada y controvertida.

Durante su presidencia, Herie tuvo el privilegio de conocer a jefes de estado, reyes y altos funcionarios del estado. No se le cerró ninguna puerta.

"En casi todos los países donde estuve, me reuní con los embajadores canadienses y los más altos representantes. Sin excepción, todos recibieron cortés y cordialmente a los directivos de la UMC, y apoyaron nuestro trabajo."

"Disfruté de una calurosa acogida en tantas reuniones de tantos países", recuerda Herie. "Lo que más me afectaba era conocer a hombres, mujeres y niños ciegos en países en desarrollo. Ellos nos mostraban su afecto y su respeto y nos expresaban su absoluta esperanza en que yo personalmente y la UMC los apoyaríamos y tenderíamos un puente hacia la igualdad, la libertad y la seguridad económica."

En Marruecos, me acogieron generosamente varios miembros de la familia real, como la Princesa Lalla Lamia. En parte, gracias a esas visitas, en 2001, la UFA (Unión Francófona de Ciegos) se estableció en Casablanca. La UFA, miembro de la UMC, representa a los países francófonos de todo el mundo, incluida Rumania, en relación con la alfabetización en Braille.

Las reuniones de los directivos y del Ejecutivo del UMC son fundamentales para el funcionamiento de la organización, y Herie asistió a dichas reuniones en Pretoria, Pekín, Londres, Toronto o Madrid, entre otras ciudades. Durante su mandato, se celebraron reuniones del Ejecutivo en Casablanca y en Estocolmo.

"Era importante y productivo asistir a las asambleas regionales, pero ninguna tanto como la primera Asamblea de la región Oriente Medio celebrada en Ammán (Jordania). Sus anfitriones fueron la familia real y estuvo presidida por el Jeque Abdullah M. Al-Ghanim."

Durante el mandato de Herie, dos presidentes regionales fallecieron, Kenneth Jernigan (Estados Unidos) y Enrique Elissalde (Uruguay), lo que dificultó aún más la dirección de las actividades de la UMC. De los siete presidentes regionales en funciones cuando Herie inició su mandato en 1996, únicamente una, Grace Chan (Asia Oriental/Pacífico), aún ejercía sus funciones cuando se terminó su mandato en el año 2000.

Gracias a las buenas relaciones que siguieron existiendo entre el CNIB y la UMC, Herie trabajó en estrecha colaboración con Frances Cutler, el quinto Presidente del CNIB, que apoyó su labor durante sus 12 años como parte del equipo directivo de la UMC.

En la Quinta Asamblea General, que tuvo lugar en Melbourne (Australia) en noviembre de 2000, Herie quiso celebrar el final de su mandato con una canción que captara y reprodujera el espíritu de su presidencia. Por ello, encargó a Terry Kelly, un galardonado músico ciego de Nueva Escocia (Canadá), el reto de componer y cantar una canción llamada "El Poder de un Sueño".

"Cuando Terry cantó la canción en la ceremonia de clausura celebrada en el Ayuntamiento de Melbourne, cautivó al publicó", declaró Herie. "La letra y la música impulsaron la energía colectiva y la determinación de la Asamblea: la joven organización mundial sabía sin ninguna duda que realmente ¡cambiaría lo que significa ser ciego!" (Si desea descargar la canción "El Poder de un Sueño", visite www.terry-kelly.com)

Al finalizar su presidencia en el año 2000, Euclid Herie fue elegido Miembro Honorario Vitalicio de la UMC, posición que únicamente ostentan 17 personas.

Herie reflexiona con nostalgia acerca de los puntos fuertes de sus 1.500 días como Presidente de la UMC:

"La oportunidad de ejercer esta importante función fue un enorme privilegio y un honor personal.

"Para mí, haber podido compartir mi propio Poder de un Sueño con tantas personas maravillosas de todo el mundo constituyó un momento clave en la historia de la ceguera. La experiencia cambió mi vida, y espero haber tenido una influencia, aunque sea pequeña, en las vidas de los demás. Tengo con todos los delegados de la UMC que confiaron en mi una deuda de gratitud que es impagable."

Back to Contents

Capítulo 7 - Pedro Zurita (Secretario General de la UMC, 1986-2000)

(Fotografía de Pedro Zurita)

Mi largo periodo al servicio de la Unión Mundial de Ciegos como Secretario General – mi confirmación como ciudadano del mundo

Considero apropiado compartir con mis amigos de todo el mundo la información que explica el origen de mi eterno interés por el trabajo del movimiento internacional de las personas ciegas.

Nací en Sotu Cangues, un pequeño pueblo de Asturias, una región del norte de España. Mi padre era el maestro de la escuela de ese pueblo de 200 habitantes y de algunos pueblos vecinos. Nací con glaucoma congénito y conservé algo de visión hasta los 11 años. En aquella época, aún no se hablaba en España de educación integrada. Le debo mucho al hecho de que mi padre fuera maestro. Cuando era pequeño, aprendí a leer y escribir con el alfabeto "normal".

Como muchas personas ciegas de mi generación, soy un producto de la educación especializada. En los colegios internados que mantenía la Organización Nacional de Ciegos Españoles (ONCE), tuve la suerte de disfrutar de forma gratuita de una educación de élite. Inicié mi educación especializada con 10 años, en la escuela de Pontevedra, y progresé rápidamente. En el segundo año, pude aprender francés como asignatura optativa. Debo confesar que me gustó mucho la lengua francesa. Sembró la semilla de lo que después se convirtió en una carrera internacional.

En 1961, me trasladé a la escuela de la ONCE en Madrid, para realizar la enseñanza secundaria. El programa oficial de estudios no lograba satisfacer mi insaciable sed de conocimiento. Quería, sobre todo, aprender lenguas extranjeras. Trabajé mucho y además de francés, pude aprender inglés, alemán, ruso e italiano. En la biblioteca del colegio en Madrid y en la biblioteca central de la ONCE, encontré manuales en Braille para dichas lenguas.

En los años sesenta, viajé al extranjero: pasé un mes en un campamento de verano para ciegos en Francia; asistí a una escuela de verano en Camp Wapanacki, Estados Unidos; estuve tres meses en Oxford, Inglaterra; dos meses en Baviera, Alemania; disfruté de una estancia en Salzburgo, Austria; y realicé varias visitas a Italia – siempre aprendiendo idiomas. En 1975, 1976 y 1978, recibí cursos de ruso en Moscú.

Cuando estaba en la escuela de secundaria de la ONCE, una profesora ciega despertó mi interés por el esperanto, la lengua auxiliar internacional cuyo objetivo es convertirse en una herramienta de comunicación entre las personas que no comparten una misma lengua materna. El esperanto se convirtió en otra faceta de mi actividad internacional. En 1968, participé en el Congreso Universal de Esperanto celebrado en Madrid, y colaboré con gran entusiasmo en la organización del congreso, también en Madrid, de la Liga Internacional de Esperantistas Ciegos. Esto me llevó a asistir a numerosos congresos de la corriente general de esperantistas y de la específica de los ciegos en Viena, Londres, Rimini (Italia), Belgrado, Hamburgo y Varna (Bulgaria). Los ideales del esperanto me han acompañado desde entonces.

En 1973, asistí al primer Congreso Europeo de Braille, celebrado por el WCWB en Oslo (Noruega). En los años posteriores, participé en otros congresos europeos del WCWB dedicados a otros temas, en Suecia, los Países Bajos y en otros lugares. Mi primer contacto con el ICEVI (Consejo Internacional para la Educación de las personas con discapacidad visual) fue durante su Congreso General Mundial en Madrid, en 1972. Después, asistí al celebrado en París en 1977, donde el ICEVI se convirtió en una organización internacional independiente. También estuve presente en congresos posteriores. Entre 1985 y 1987, fui el Presidente Europeo del ICEVI. En 1977, participé por primera vez en un congreso latinoamericano sobre la educación y el empleo de las personas ciegas, celebrado en Sao Paulo, Brasil.

Desde muy pronto, mis intereses internacionales me impulsaron a involucrarme en las actividades del movimiento internacional de las personas ciegas. En 1974, presenté mi candidatura al puesto de Secretario General de la WCWB – un puesto remunerado. No pude conseguirlo, ya que el WCWB se vio obligado a continuar con un puesto honorario (no remunerado). Seguí llevando a cabo una actividad importante en el ámbito internacional: en nombre de la ONCE, desempeñé un importante papel en los trabajos del WCWB y de la IFB (Federación Internacional de Ciegos), así como en Latinoamérica.

Proporcioné todo mi apoyo a los líderes de organizaciones de ciegos de otros países que deseaban que el movimiento internacional de las personas ciegas se uniera. Estuve presente en Oslo, cuando los miembros de los comités regionales europeos de la IFB y del WCWB formaron la Unión Europea de Ciegos, tras declarar la disolución de los antiguos comités.

También estaba en Riad en el momento de la fundación de la Unión Mundial de Ciegos, en octubre de 1984. En aquella ocasión, sin embargo, mientras se desarrollaban las asambleas que permitieron la creación de la UMC, pasé la mayor parte del tiempo en una cabina, ejerciendo las funciones de intérprete simultáneo para los participantes hispanohablantes.

A finales de 1985, el sueco Anders Arnör, primer Secretario General de la UMC, falleció inesperadamente. Con el apoyo incondicional del Presidente de la recién creada Unión Latinoamericana de Ciegos, Enrique Elissalde; del entonces Presidente de la ONCE, Antonio Vicente Mosquete; y con la aprobación del primer Presidente de la UMC, el Jeque Abdullah Al-Ghanim, me presenté como candidato para el puesto de Secretario General de la UMC. El Ejecutivo de la UMC la consideró y aprobó el 13 de octubre de 1986, en una reunión celebrada en Nueva York. Mi candidatura entraba en conflicto con los planes de la Unión Europea de Ciegos (EBU) para la Segunda Asamblea de la UMC, que debía celebrarse en 1988. Me entristeció que votaran en mi contra los representantes de la EBU y Shahid Memom, Presidente de la Unión Asiática de Ciegos. Pero esto no influyó en el resultado de las elecciones.

Además de mi puesto de Secretario General, la ONCE obtuvo un acuerdo según el cual la Segunda Asamblea de la UMC tendría lugar en Madrid, en septiembre de 1988. En 1988, la ONCE celebraba su Cincuenta Aniversario.

Pienso francamente que traje a la UMC una buena dosis de aire fresco: mi dominio de varias lenguas europeas, mi juventud, algo inusual en la época entre los directivos de la UMC; mi conocimiento directo de la situación de las personas ciegas, gracias a mis visitas a numerosos países europeos y americanos; y mi compromiso inequívoco con los objetivos de obtener la igualdad social y la integración de las personas con discapacidad visual en todo el mundo.

Tuve mucha suerte, ya que desde el principio de mi mandato conté con el apoyo generoso y tangible de la ONCE. Me proporcionaron instalaciones y recursos de gran eficacia para desempeñar mis funciones en nombre de la UMC, algo que pude hacer sin desembolsar un solo céntimo de los escasos recursos financieros de la UMC.

Puedo decir sinceramente que mis acciones nunca estuvieron motivadas por una búsqueda de prestigio, un deseo de satisfacer mi ego u otros motivos similares. Desde un principio, para mí estuvo muy claro que formaba parte de un equipo y que la personalidad que guiaba la UMC era su Presidente. En todo caso, estaba convencido de que iba a tener grandes posibilidades de unirme a iniciativas muy positivas. Trabajé bajo las órdenes de cuatro presidentes y, durante esos 14 años, colaboré con numerosos compañeros parte del equipo directivo. Aprendí mucho de todos ellos, y siempre he intentado sembrar la buena voluntad, así como ideas progresistas.

Además de contribuir a aplicar las resoluciones de la UMC, siempre me guiaron principios morales muy firmes, así como la búsqueda de un avance continuo hacia la creación de una sociedad para todos.

Ofrecí con gusto a la UMC y a los miembros los beneficios que suponía mi dominio de varias lenguas. Hasta 1993, conté con un apoyo muy productivo del Secretariado en París. Gracias a la generosidad de la ONCE, a partir de 1987, tuve una oficina en Madrid. No tengo más que elogios y un agradecimiento sin reservas para Hilary Gohier y Marina Magaloff, de la oficina de París, y Sylvie Rochigneux y Paula Soto, en Madrid. Aunque la oficina tenía poco personal, nos ocupábamos de que todos los asuntos fueran tratados de forma rápida y efectiva. Los correos de los miembros de la UMC o de personas ciegas de todo el mundo siempre tuvieron una respuesta rápida. Es cierto que yo viajaba mucho, pero en todos los viajes dedicaba tiempo a ocuparme por teléfono de la correspondencia que estaba pendiente en la oficina de Madrid. Por ello, mis frecuentes viajes al extranjero nunca supusieron un retraso en la actividad de la oficina de Madrid.

Cuando se creó en 1984, los Estatutos de la UMC incluían el principio de que constituía la única voz independiente de las personas ciegas organizadas en todo el mundo. Las organizaciones de personas ciegas nunca tuvieron ninguna duda acerca de lo apropiado que era poseer dicho portavoz independiente. Algunas personas de países en desarrollo nos decían que los encuentros de la UMC les proporcionaban un ejemplo de modelos de conducta que les ayudaba a afrontar la discapacidad visual. Cuando inicié mis funciones en octubre de 1986, la UMC contaba con unos 60 países miembros, pero cuando me retiré en noviembre de 2000, nuestra familia global estaba formada por 156 países. Antes de convertirme en Secretario General de la UMC, había trabajado con amigos latinoamericanos para ayudarles a superar los problemas de organización y la falta de eficacia en el continente. Me siento orgulloso de haber participado en la creación de la Unión Latinoamericana de Ciegos (ULAC), que celebró su Asamblea Constituyente en noviembre de 1985.

Tras mi elección en Nueva York, consideré que una de mis prioridades debía ser ayudar a fundar la Unión Africana de Ciegos. [Nota del editor: Este tema es tratado en la contribución de Pedro al Capítulo 3, "AfUB – cómo empezó".]

En 1987, asistí a una conferencia en Taiwán y realicé una visita a Japón. Allí, me reuní con varios grupos de jóvenes con discapacidad visual que deseaban conocerme. Traté de escucharlos seriamente y discutir juntos acerca del papel de la UMC. El pasado mes de agosto [2007], cuando estuve en Japón sin ningún "casco" oficial, fue muy interesante observar que algunos de aquellos jóvenes se habían convertido en profesionales maduros y en importantes dirigentes de diferentes organizaciones.

En octubre de 1987, estuve en Tailandia, en Hong Kong y en Guangzhou, China. Tras aquella primera visita, tuve varias oportunidades de ir a Tailandia, donde pude apreciar claramente cómo se desarrollaba el movimiento organizado de las personas ciegas.

En marzo de 2000, durante mi último año como Secretario General de la UMC, asistí a una reunión de directivos en Pekín. También participé en una reunión sobre "pandiscapacidad" organizada por la Federación de Personas Discapacitadas de China. Dicha reunión marcó el inicio de una campaña cuyo objetivo era conseguir una convención de las Naciones Unidas sobre los derechos de las personas con discapacidad.

Asistí a parte de la Asamblea General de la ULAC en abril de 2000, en Panamá (donde constaté una situación muy esperanzadora en comparación con la que existía en 1984); visité Camerún a principios de mayo; estuve en Addis Abbeba durante la Asamblea de la AfUB; asistí a la Asamblea Constituyente de la Asociación de Ciegos de Camboya; y presidí en París, en un congreso internacional sobre la fisioterapia como profesión para los ciegos, una sesión donde masajistas profesionales de Tailandia, China y Japón hablaron sobre terapia física practicada por personas con discapacidad visual en Asia Oriental y en el Sureste Asiático.

Presenté mi informe de despedida en la Asamblea General de la UMC celebrada en Melbourne en noviembre de 2000.

Allí donde estuve, defendí con firmeza la lucha por una integración social completa de las personas ciegas y por nuestro derecho inalienable a hablar por nosotros mismos.

He descrito con cierto detalle las actividades de mis primeros y últimos años en funciones, ya que pienso que muestran cómo afronté mi labor durante todo el tiempo que ocupé ese importante puesto internacional.

En mi opinión, la información y la difusión debían estar entre las actividades más importantes de la UMC. Por eso, nos esforzamos para mejorar el boletín de noticias de la UMC, Los ciegos en el mundo, que convertimos en una auténtica revista con un diseño atractivo. La publicábamos impresa en tinta, en Braille y en casete, en inglés y en español, e impresa en tinta y en casete en francés. Además de la generosa ayuda de la ONCE, también recibíamos ayuda y cooperación de los miembros nacionales de la UMC de Suecia, Francia, Uruguay e Italia.

En la primavera de 1998, iniciamos la página web de la UMC.

Nos ocupamos de organizar cuidadosamente reuniones de la Junta Directiva y del Ejecutivo en diferentes lugares de todas las regiones de la UMC. Algunos elementos destacados de nuestra labor en la Secretaría fue nuestra estrecha colaboración en la organización de las asambleas generales en Madrid en 1988, en El Cairo en 1992, en Toronto en 1996 y en Melbourne en el año 2000. Puse en marcha la cooperación con varias generosas organizaciones para completar la ayuda de la UMC, cuyo objetivo era garantizar que todos los países miembros pudieran enviar delegados a nuestras reuniones internacionales.

Como poseíamos una política de igualdad entre los géneros, intenté asegurarme de que en cada país en desarrollo recibían una subvención para asistir a las asambleas de Toronto y Melbourne un delegado y una delegada. Con la productiva colaboración de diferentes agencias de viajes en lugares de todo el mundo, desarrollamos una estrategia para garantizar que los billetes de avión costaran a la UMC lo mínimo posible.

Visité aquellos países donde consideré que mi presencia sería de más ayuda para avanzar en la causa de los ciegos. Asistí a todas las asambleas regionales de todas las regiones de la UMC, excepto a las de Norteamérica/Caribe, ya que ellos preferían celebrar sus reuniones sin la participación de dirigentes de otras regiones.

Una de mis principales preocupaciones era la comunicación con las uniones regionales y las comisiones permanentes. Tras la Asamblea de Toronto, mantuve una correspondencia frecuente y activa con la islandesa Sigrun Bessadottir, presidenta del recién creado Comité Permanente de la UMC sobre Juventud. Me esforcé por mantener un contacto regular con las agencias de la ONU encargadas de actividades que entraban dentro del ámbito de la UMC.

En enero de 1997, durante una visita oficial a Marruecos para preparar la reunión del Comité Ejecutivo que iba a celebrarse en el país a finales de año, quedé gravemente herido tras sufrir un accidente de coche (estuve inconsciente durante un mes). Me alegraron mucho los mensajes que recibí de todo el mundo deseándome un restablecimiento rápido y completo. Escribí con total sinceridad que lo que había ocurrido me había dado la oportunidad de conocer la cara más positiva de la naturaleza humana.

Las consecuencias del accidente me llevaron a anunciar, justo después de reanudar mis actividades habituales, que no me presentaría a la reelección en el año 2000.

Durante mi inevitable ausencia, mis dos asistentes en la oficina, Sylvie Rochigneux y Paula Soto, habían mantenido la oficina en funcionamiento de forma encomiable. Volví al trabajo lo más pronto posible. Sylvie y Paula me visitaban en el hospital durante mis últimos días ingresado para revisar documentos conmigo. Los días laborables, venían regularmente a casa, hasta que pude incorporarme a la oficina a principios de junio de ese mismo año. Aunque mi discurso mostraba claramente que me había ocurrido algo grave, muchas personas me animaron a cumplir con mis principales compromisos y hablar en varias reuniones internacionales. A finales de junio de 1997, participé en una reunión de la comisión de solidaridad social de la organización católica francesa de ciegos; a principios de agosto presenté una de las principales ponencias del congreso mundial del ICEVI, en São Paulo, Brasil; y a finales del mismo mes, en una reunión de bibliotecas para las personas ciegas celebrada en Copenhague, pronuncié un discurso sobre las esperanzas que albergaban las personas ciegas respecto a los nuevos libros en formato audio del sistema DAISY para los ciegos. A finales de octubre, asistí a la reunión del Ejecutivo en Marruecos que estaba intentando preparar en enero.

A lo largo de mi carrera internacional, visité 95 países en todos los rincones del mundo. Me encanta lo que Marc Maurer, Presidente de la Federación Nacional de Ciegos de Estados Unidos (NFB) dijo una vez acerca del papel de la UMC:

"Deberíamos asegurarnos de que nuestra organización internacional llega a ser importante para todos los países, en desarrollo o industrializados, y para cada una de las personas ciegas, en cualquier lugar del mundo."

Pasamos mucho tiempo convenciendo a los que ya están convencidos. Debemos encontrar la forma de incluir nuestra causa en el contexto social general y debemos garantizar una integración total en la sociedad: nuestro objetivo debería ser alcanzar un mundo que realmente sea para todos.

Entre 1986 y 2000, me dediqué con todas mis fuerzas y con todo mi corazón a desarrollar actividades orientadas hacia la apertura de nuevas oportunidades para los ciegos en todos los lugares del mundo. Trabajé muchas horas cada día con ilusión, traté de reducir al máximo mis vacaciones y leer todo aquello que pudiera ser interesante para mi trabajo. Intenté por todos los medios enterarme de cualquier detalle relevante sobre las actividades a favor de los ciegos en todo el mundo, y también conocer a todo aquel que pudiera colaborar con nuestras actividades. Cuando era necesario formar comités o grupos de trabajo, yo siempre podía aparecer con una lista de nombres.

Hablando de cosas menos serias, fue una auténtica pena que la idea (la crítica) de Shahid Memon, de Pakistán, no diera lugar a la inclusión de una nueva palabra en la lengua inglesa. Más de una vez, se quejó de que la UMC estaba demasiado "zuritarizada". Desde noviembre del año 2000, no he hecho el mínimo esfuerzo para que la UMC siga "zuritarizada". Sin embargo, numerosas personas, tanto en España como en el extranjero, han tenido sobradas pruebas de mis ganas de ayudar, siempre que me lo solicitan, en cuestiones dentro de mi ámbito de conocimiento, experiencia, capacidad y competencia. Prometo continuar ayudando mientras pueda seguir haciéndolo.

Back to Contents

Capítulo 8 - Kicki Nordström (Presidenta de la UMC, 2000-2004)

(Fotografía de Kicki Nordström)

En la Quinta Asamblea General, celebrada en Melbourne (Australia) en noviembre de 2000, los resultados de las elecciones fueron los siguientes:

Crónica – En una era de nuevas oportunidades

Mi mandato comenzó a finales de noviembre del año 2000, al término de la Quinta Asamblea General de la UMC, celebrada en Melbourne (Australia). Llegó a su fin en diciembre de 2004 en Ciudad del Cabo (Sudáfrica).

Para mi presidencia, había identificado 10 objetivos*1 que consideraba de gran importancia para el futuro de la UMC. Sabía que la UMC necesitaba una estrategia operativa. Además de los objetivos internos y externos del plan, uno de los principios generales era conseguir que los países en desarrollo desde el primer momento participaran activamente en el trabajo de la UMC.

Me di cuenta de que la UMC, como organismo internacional, debía trabajar sobre todo con otras organizaciones internacionales. Lo mismo podía aplicarse a nuestras regiones y miembros nacionales, que debían interactuar únicamente con autoridades y organizaciones regionales o nacionales.

Para mí, resultaba lógico que, durante mi mandato, la UMC colaborara estrechamente con importantes agencias y organismos de las Naciones Unidas. Después de una larga y estrecha colaboración con diferentes estructuras de la ONU, conocía bien a estos actores fundamentales. Durante ocho años, desde 1993, había trabajado con la Comisión de la Condición Jurídica y Social de la Mujer de la ONU, a través del trabajo sobre género de la UMC, del que era responsable.

Durante mi presidencia, consideré esencial formar un equipo sólido y trabajar de la forma más estrecha posible con el resto de los dirigentes, y en especial con la Junta Directiva, siguiendo el modelo que habíamos creado en el Comité sobre Mujeres de la UMC. Yo debía ejercer una función de coordinadora y, por supuesto, también de iniciadora de campañas, propuestas y decisiones que todos pudiéramos respaldar. No tenía la más mínima intención de tomar decisiones en solitario sin la implicación total de los demás dirigentes de la organización.

El Comité Presidencial se reunió en el norte de Suecia en enero de 2001 con el fin de estructurar el trabajo que desarrollaríamos en los años siguientes. En marzo se celebraría la reunión de miembros de la Directiva en Madrid, y debíamos establecer previamente nuestras propuestas de estructuración de los comités y grupos de trabajo. Era importante conseguir la paridad de géneros en la estructura de los comités, y que las directrices establecidas fueran claras y precisas. Decidimos nombrar a un coordinador para cada comité y grupo de trabajo, ya que habíamos visto que este sistema funcionaba bien en la EBU. Todos los comités debían tener una representación regional.

Entre los objetivos internos que había establecido para la UMC se encontraba la creación de dos nuevos comités, uno sobre pueblos indígenas y otro dedicado a la infancia.

En marzo-abril de 2001, la primera reunión de los miembros de la Directiva en Madrid dio lugar a amplios debates sobre numerosos temas.

Durante mi mandato como Primera Vicepresidenta y representante del Comité sobre Mujeres, había aprendido que la UMC necesitaba tener políticas consensuadas y documentos de orientación concretos sobre nuestra postura, para garantizar que todos trabajáramos en la misma dirección.

Una de los primeros temas que debatimos fue el de establecer una política de subvenciones que garantizara a los dirigentes de los países en desarrollo poder participar en nuestras reuniones en las mismas condiciones que aquellos procedentes de países industrializados. Asimismo, discutimos acerca de la posibilidad de crear una Secretaría independiente en la UMC.

Por otra parte, también hablamos sobre la Fundación UMC. Creamos una estructura para la Fundación, y nombramos presidente de la misma al hoy difunto Arne Husveg, a quien pedimos que redactara el borrador de los estatutos.

Decidimos redactar una síntesis sobre nuestras estrategias para la recaudación de fondos, incluyendo las estructuras operativas, los sistemas para la recaudación, etc.

Otra de las primeras decisiones que tomamos se refería a la página web de la UMC. Debía estar completamente estructurada y operativa como máximo en diciembre de 2001.

Confirmamos a las personas que presidirían y formarían parte de los comités permanentes y ad hoc, así como de los grupos de trabajo. Asimismo, clasificamos las más de 50 resoluciones adoptadas en la Asamblea General de Melbourne y las distribuimos entre los diferentes comités, para que las aplicaran.

Se decidió suprimir la lengua árabe de nuestra documentación y conservar únicamente las tres lenguas oficiales en los membretes del material de la UMC. Como tipo de letra en los textos, debía utilizarse la fuente Arial 14.

En la segunda reunión de la Directiva, celebrada en Bangkok el 24 de septiembre de 2001, decidimos recomendar al Ejecutivo que China, con sus 10 delegados, dividiera sus delegaciones de la siguiente forma: seis para la República Popular China, dos para Taiwán y dos para Hong Kong.

También decidimos que el Presidente de la UMC debía recordar a la OMPD durante su Asamblea Mundial, en octubre de 2002, que la UMC no acepta que la OMPD hable en nombre de las personas ciegas.

Con esta productiva reunión también se obtuvieron otras decisiones importantes:

Los días 16 y 17 de marzo de 2002 se celebró en Mumbai (India) una reunión memorable del Ejecutivo. Nuestro anfitrión fue el Dr. Vyas, de la Asociación Nacional de Ciegos de la India (NAB).

En aquel momento, ya se habían iniciado los trabajos para la Convención de la ONU sobre los derechos de las personas con discapacidad, ¡una actividad que ocupaba la mayor parte de mi tiempo! Pese a ello, el trabajo de la UMC continuaba y en Mumbai tomamos una amplia gama de decisiones:

Decidimos nombrar a personas que ejercieran las funciones de enlace entre los dirigentes de la UMC, para formalizar las relaciones entre la Unión y sus Miembros Internacionales. Asimismo, se propuso que el Presidente investigara acerca de la noticia del bombardeo sufrido por una escuela para niños ciegos de Palestina.

Con respecto al Comité sobre Mujeres, se acordaron los siguientes puntos:

Debatimos acerca de la creación y desarrollo del Fondo para Jóvenes Pedro Zurita. La Asociación Noruega de Personas Ciegas y con Discapacidad Visual contribuyó al fondo con la suma de 5.000 USD, y Chris Kay también donó 5.000 USD al fondo. Esperamos las propuestas del Comité sobre Jóvenes.

Todos los presidentes de los comités serían invitados a las reuniones del Ejecutivo en calidad de observadores, y la información sería difundida a todos los comités.

Se presentaron documentos de orientación de la organización sobre los siguientes temas:

Se habló de establecer una Secretaría operativa independiente, con su propia oficina, y sobre cómo podría crearse. Previamente, habíamos difundido un informe sobre el tema. También esperábamos poder hacer lo mismo con la presidencia.

Este sueño [una oficina permanente de la UMC] se hizo realidad en 2007: nos llevó casi siete años conseguirlo, y estoy orgullosa de que los primeros debates acerca del tema tuvieran lugar durante mi presidencia.

La siguiente Reunión de la Directiva se celebró en La Habana (Cuba), los días 14 y 15 de septiembre de 2002. Entre otras cosas, tratamos los siguientes temas:

El anfitrión de la Reunión de la Directiva, los días 13 y 14 de febrero de 2003, fue nuestro Tesorero. Se celebró en Auckland (Nueva Zelanda).

En dicha reunión celebramos una sesión especial sobre los pueblos indígenas. Los representantes de los pueblos indígenas de Nueva Zelanda realizaron una impresionante presentación ante el conjunto del comité. Se trató de una presentación con visión de futuro, con gran cantidad de información y muy instructiva, además de marcar objetivos para actividades futuras de la UMC.

Durante la reunión se trataron y aprobaron las cuestiones detalladas a continuación.

El Secretario General debía incluir en la página web:

el Segundo Vicepresidente:

Se le solicitó al Tesorero que:

tareas adjudicadas a la Presidenta:

Se agradeció la información sobre premios prestigiosos concedidos a personas ciegas por organismos externos a la UMC. En el futuro, dichos acontecimientos se anunciarían en las reuniones de la Directiva.

Arne Husveg donó 24.000 USD como regalo personal para el funcionamiento de la Secretaría de la UMC. Debo preguntarme a mí misma, y a mis compañeros, si alguna vez agradecimos a Arne Husveg este gesto.

Nos comunicaron que el CNIB había publicado un libro para padres de niños con discapacidad visual (cuestión de la que se encargaría el Comité sobre Infancia). Se transmitiría la información acerca de esta iniciativa a las partes interesadas.

La tercera Reunión del Comité Ejecutivo tuvo lugar los días 10 y 11 de septiembre de 2003 en Sofía (Bulgaria).

En lo que respecta a la contribución anual de nuestros miembros, se decidió utilizar el PIB estadístico de la ONU para decidir en qué categoría se encuentra cada país. Un PIB de hasta 4.000 USD corresponde a un país en desarrollo, de entre 4.000 y 10.000 USD, a un país en transición, y un PIB de 10.000 USD o más corresponde a un país industrializado.

Se solicitó a los presidentes regionales que colaboraran en la difícil tarea de trabajar con países que presentaran retrasos en sus pagos. El problema es que muchas de esas organizaciones nunca contestan a las cartas, y por tanto es imposible conocer cuál es su situación.

Arne Husveg comentó el impresionante trabajo de desarrollo llevado a cabo en el seno de la UMC. Ofreció la cantidad de 10.000 USD para que se estableciera un fondo de trabajo que promoviera esta actividad. El fondo se llamaría Fondo de Desarrollo Arne Husveg.

Se aprobó la moción de mantener un Cuadro de Honor para conmemorar a todos aquellos a los que se les ha otorgado el estatus de Miembro Honorario Vitalicio, incluidas tanto las personas que han fallecido como las que siguen vivas.

Poul Luneborg informó acerca de las enmiendas a los Estatutos y declaró que no se había propuesto ningún cambio radical. Se realizaron algunas modificaciones técnicas en determinados artículos y en la terminología.

A mediados de los años cincuenta, el WCWB había tomado la decisión de mantener un Comité Internacional y un Comité Francés para el Museo Louis Braille, lo que implicaba ligeras dificultades de procedimiento. El Museo aún sigue funcionando con un presupuesto deficitario.

Se decidió que los directivos debían realizar un seguimiento de las resoluciones entre las asambleas.

Los directivos estarían obligados a presentar en las Asambleas Generales o en las reuniones del Comité Ejecutivo informes sobre las actividades desarrolladas. Las políticas generales adoptadas debían corresponderse con las políticas de la Unión.

Los presidentes regionales identificarían a jóvenes de su región con el fin de crear una lista de discusión para los jóvenes. Se produjo una discrepancia entre la UMC y las regiones en lo relativo al límite de edad para pertenecer a los Comités sobre Juventud. El Ejecutivo decidió establecer un rango de edad de entre 15 y 30 años.

Durante mucho tiempo, yo había querido establecer un límite de edad para los miembros de los Comités sobre Juventud, y quedé muy satisfecha con dicha decisión.

Se decidió que el Presidente presentaría una petición a la UNESCO para establecer el 4 de enero como Día Mundial del Braille.

La siguiente reunión de la Directiva tuvo lugar los días 2 a 5 de mayo de 2004, en Yaoundé (Camerún). A continuación les presento una breve lista de los temas tratados y de las decisiones adoptadas:

La última reunión de la Directiva celebrada durante mi mandato tuvo lugar en Hurdal (Noruega), los días 2 y 3 de octubre de 2004.

El principal objetivo de la reunión era rendir homenaje al trabajo de nuestro querido Primer Vicepresidente, Arne Husveg, que había planeado dimitir tras la Asamblea General que se celebraría en Ciudad del Cabo. Por desgracia, Arne no pudo estar con nosotros, ya que se encontraba muy enfermo y hospitalizado. Pese a todo, algunos de nosotros pudimos visitarlo en el hospital y hacerle entrega de la medalla de oro Louis Braille de la UMC. Fue el primer beneficiario de esta condecoración. La EBU había sido la primera unión en obsequiar la medalla, y había traspasado la oportunidad a la UMC. La condecoración de la UMC fue una gran alegría para Arne Husveg, sin embargo, ¡ya tenía una que le había concedido antes la EBU!

Arne Husveg falleció antes de la Sexta Asamblea General de la UMC, y tan solo 10 días después de nuestra reunión en Hurdal. Su memoria conservará la más alta estima de todos nosotros por su lucha implacable en favor de la justicia para las personas ciegas, en especial de las procedentes de economías en desarrollo. Personalmente, admiro la filosofía de Arne Husveg y sigo echándolo de menos, a él y a sus sólidas contribuciones.

Lamentablemente, una de las decisiones que tomamos en Hurdal dio origen a una cuestión muy polémica durante la Asamblea General de Ciudad del Cabo en diciembre de 2004. Ello pese a la existencia de claras directrices en los Estatutos que los directivos habían aprobado en Hurdal. La decisión era:

En mi opinión, fue injusto sugerir que debería haberse preparado la lista actualizada el día de la apertura de la Asamblea General. Los Estatutos establecen que dicha lista debe presentarse ocho semanas antes de la Asamblea General, y los directivos habían cumplido esa exigencia. Australia no debería haber dirigido sus críticas contra los directivos, sino más bien contra los delegados que se quejaron ante la Asamblea General por considerarla una decisión que violaba los Estatutos, y que además se negaron a aceptar unas normas que había establecido la misma Asamblea General, todo ello sin solicitar previamente una modificación de los Estatutos.

No siempre fue fácil ser la primera mujer líder de una organización mayoritariamente masculina. Sin embargo, me enorgullece haber podido formar parte de esta gran organización, impresionante y poderosa, y haber tenido la maravillosa oportunidad de ser su presidenta, acompañada de tantos miembros excepcionales, muy capacitados y comprometidos. Nunca olvidaré esta experiencia, que acepté con humildad ante todos los compañeros que confiaron en mí con la ilusión de que conseguiría avances, aunque pequeños, en la situación de las personas ciegas.

Back to Contents

Nota

1 Estos fueron los diez objetivos que establecí.

Internos:

Externos:

Estos objetivos son ambiciosos y constituyen un gran reto. Sin embargo, con cooperación, esfuerzo común y determinación, podremos, todos juntos, hacer que la UMC acceda al nuevo milenio con la fuerza y el poder necesario para conseguir "Cambiar lo que significa ser ciego".

Back to Contents

Capítulo 9 - William Rowland (Presidente de la UMC, 2004-2008)

(Fotografía de William Rowland)

En la Sexta Asamblea General, celebrada en Ciudad del Cabo (Sudáfrica) en diciembre de 2004, los resultados de las elecciones fueron los siguientes:

Crónica – Por dónde empezar mi parte en la historia de la UMC...

Sofía, 1986, y una reunión del Comité sobre Rehabilitación, Formación y Empleo. Nos encontramos a tres semanas después de Chernobyl y mi intérprete me está guiando hacia mi habitación de hotel.

"¿El agua es potable?", pregunto.

"Sí", me asegura.

Abandonamos la habitación y, entonces, se acerca a mí y me dice en voz muy baja:

"No hagas preguntas en la habitación, pueden estar escuchándonos. Y no bebas agua. Te traeré agua embotellada todos los días."

Más tarde, en la catedral Alejandro Nevski, cada uno encendió una vela y pidió un deseo: Roumiana deseó que su país fuera liberado del comunismo, y yo que Sudáfrica lo fuera del apartheid.

El Comité nos designó a Jean-Paul Herbecq (Bélgica), a Horst Stolper (Alemania) y a mí – "los tres doctores ciegos" - para que escribiéramos un documento de orientación sobre empleo. Era mi primer trabajo importante para la UMC.

El Cairo, 1992, y David Blyth me pide que presida el primer Comité sobre Derechos Humanos de la UMC. Hubiera sido difícil encontrar una misión más gratificante. Nuestro primer reto fue convencer al gobierno tailandés de que modificara la legislación que impedía a los estudiantes ciegos acceder a la universidad.

También fue en El Cairo, en la quinta planta de mi hotel, donde busqué con mi bastón blanco la puerta del ascensor y sólo encontré un espacio vacío. Para mí, todo podría haberse terminado en aquel momento, pero no fue así.

Pretoria, 2003, y la BBC informa de que 60 personas ciegas han quedado atrapadas tras las líneas rebeldes de Liberia, abandonadas por sus asistentes. Necesitamos numerosos días de trabajo con Beyan Kota, de la Asociación Cristiana de Ciegos, para obtener ayuda oficial de la Comisión Europea y de la Primera Dama de Liberia, para poder llevar al grupo a un lugar seguro. Pero finalmente lo conseguimos.

En la ONU en Viena, con Duncan Watson, presionando por la ilegalización de las armas láser cegadoras. Sin duda, constituyó uno de los mejores logros de la UMC. Asimismo, negociamos el texto de las Normas Uniformes y, en colaboración con la Relatora Especial, Heather Butow, introdujimos de forma informal la expresión "personas con discapacidad" para sustituir a "personas discapacitadas" y otro tipo de fórmulas.

Podría continuar enumerando otros logros en las páginas que se me han acordado, pero ello no rendiría justicia a todo el trabajo y la sabiduría del equipo de personas que colaboró conmigo durante mi mandato con el objetivo de incrementar el nivel de excelencia de la UMC.

Back to Contents

Mi candidatura a la Presidencia

Presentarse a la Presidencia de la UMC es como presentarse a un puesto político. Hay que hacer campaña y elaborar un programa electoral. Aunque constituye una experiencia muy emocionante, también es, en ocasiones, extremadamente difícil. Además, permite aprender acerca de la lealtad y la traición.

Mi estrategia consistió en presentar una lista de candidatos fuertes, al menos para los puestos más altos; y por ello invité a Kua Cheng Hock, de Singapur, a que me acompañara como candidato al puesto de Primer Vicepresidente, además de proponer a la ONCE que designara a Enrique Pérez como candidato a la Secretaría General.

Entonces se produjo un aparente contratiempo, ya que Cheng Hock declaró que me faltaba apoyo de las bases y expresó su intención de presentarse también al puesto de Presidente. Sin embargo, un reto aún mayor fue el deseo de la Presidenta en ejercicio, Kicki Nordström, de presentarse a un segundo mandato, algo que requeriría modificar nuestros Estatutos.

Sabía que la ONCE me apoyaba, por lo que confiaba también en un apoyo importante de Latinoamérica. Desde África, mi continente, recibía mensajes de diversa índole, con la excepción del Dr. Diarra Siaka, que me prometió los votos de 22 países francófonos. En Asia y Europa la situación era igual de incierta, aunque existía cierta cantidad de países con una fuerza de votos importante que me había prometido su apoyo, incluyendo India, Francia y el Reino Unido.

Me parecía imposible prever los resultados, y existía además la posibilidad de que el voto norteamericano inclinara la balanza a mi favor. Así fue cómo mi amigo y consejero Philip Bam y yo nos presentamos un viernes por la tarde en la oficina de Baltimore del Dr. Marc Maurer, Presidente de la NFB.

Nos dio un recibimiento cordial, pero según avanzó la tarde y circuló el whisky, empezamos a hablar con mayor sinceridad, y Mary Ellen Jernigan expresó la desilusión que sentía con respecto a la UMC. La organización no había conseguido inspirar un movimiento mundial de personas ciegas y, consternado, me di cuenta de que no descartaba una ruptura con la misma.

Respondí diciendo que compartía algunas de sus críticas, pero que con el apoyo de la NFB, sería posible realizar cambios importantes. Trabajaría sin descanso para convertir a la UMC en una organización de la que las personas ciegas se sintieran orgullosas y que tuviera algo que ofrecerle a todos los ciegos, en cualquier lugar del mundo. Posteriormente, retomé estos propósitos y los incluí en mi programa electoral.

Nos despedimos sin saber muy bien cual era la situación, pero volvimos a quedar al día siguiente para desayunar juntos. La NFB le debía cierta lealtad a Cheng Hock y, sin embargo, tras una conversación telefónica entre Cheng Hockel y el Dr. Maurer, éste me concedió de forma inequívoca la ansiada promesa de respaldar mi candidatura.

Mi manifiesto o programa de futuro fue publicado simultáneamente en inglés, francés y español. Cito aquí un párrafo de la primera página únicamente para mostrar su propósito general:

"Para mí es un honor haber sido designado por Sudáfrica para ejercer las funciones de Presidente de la Unión Mundial de Ciegos. A continuación encontrarán mi compromiso de poner al servicio de la UMC mis conocimientos, mi experiencia y una dedicación exclusiva."

Back to Contents

Filosofía

La UMC debe encarnar una filosofía sólida sobre la ceguera y demostrar que entiende claramente su papel como organización. Esto implica:

En diciembre de 2004, llegamos a Ciudad del Cabo y a la turbulenta Sexta Asamblea General. La adjudicación de acreditaciones se convirtió en un proceso muy polémico, solucionado con mucha habilidad por el Juez Ishmael Hussain, que la Comisión Electoral Independiente de Sudáfrica había puesto a disposición de la Asamblea. La inquietud aumentó y los ánimos se enardecieron cuando llegó el momento de debatir acerca de la modificación de los Estatutos que permitiría un segundo mandato presidencial. Sin embargo, los resultados fueron decisivos: 147 votos a favor y 162 en contra. Para llevar a cabo la enmienda, hubiera sido necesaria una mayoría de dos tercios. De esta forma fui elegido por unanimidad Presidente de la UMC y, en su favor, debo decir que Kicki fue la primera en felicitarme.

Tras la elección se produjo lo que para muchos será el recuerdo más memorable de Ciudad del Cabo: el discurso ante la Asamblea del Presidente Thabo Mbeki. En mi opinión, debe ser considerado uno de los mejores discursos pronunciados durante su presidencia, y los sudafricanos presentes reaccionaron magníficamente, con cantos, bailes y reiteradas aclamaciones al grito de "¡Viva!". En cierta forma, para mí fue la confirmación de mi presidencia como representante de África.

Back to Contents

Un plan estratégico después de 20 años

Como candidato a la presidencia, una de mis promesas había sido el desarrollo de un plan estratégico para la UMC. En los últimos 20 años, los anteriores presidentes habían seguido una miscelánea de programas de trabajo, yo pensaba que la aplicación de un plan estratégico con plazos definidos impondría disciplina y produciría resultados concretos. También podía constituir una herramienta para la renovación de la organización y proporcionarnos una "hoja de ruta" para el futuro de la UMC.

Por tanto, apenas dos meses después de la Asamblea General, la Directiva de la UMC se reunió en Madrid para elaborar un plan estratégico, asesorados por Marilyn y Chris Doyle, consultores de renombre internacional, financiados generosamente por Sightsavers International. Además de los 12 directivos, propuse a cuatro personas experimentadas y comprometidas que nos asesoraran durante mi presidencia: Christopher Friend, Geoff Gibbs, John Heilbrunn y Marc Maurer.

Creo que la mejor manera de trasmitir la esencia del plan estratégico es simplemente citar nuestros ocho objetivos estratégicos, que son los siguientes:

Confiamos a Maryanne Diamond, nuestra Primera Vicepresidenta, la misión de controlar el plan estratégico, una tarea que ha realizado con diligencia y con una actitud crítica. Me siento realmente afortunado de haber encontrado a alguien del calibre de Maryanne para hacer que el documento se convirtiera en acción.

Back to Contents

Por fin, una oficina permanente

Debía establecerse una oficina permanente como sede de la UMC, así lo había decidido la Asamblea General de 2004 y se trataba de una de las prioridades del plan estratégico. Obviamente, el primer paso era decidir cuál sería su ubicación, siguiendo un proceso que debía ser transparente y justo. Maryanne Diamond fue elegida para dirigir el proyecto, y Geoff Gibbs debía colaborar como analista.

Las propuestas recibidas del CNIB, del RNIB y de laAfUB situaban las ciudades de Toronto, Londres y Nairobi en la competición. Maryanne y Geoff visitaron las tres ciudades y valoraron cada propuesta a partir de una escala de tres puntos según unos 20 criterios que abarcaban accesibilidad, coste, calidad de vida en la ciudad y actitudes con respecto al género y la discapacidad. Toronto se posicionó en primer lugar y, en junio de 2006, a través de una histórica conferencia telefónica, la Junta Directiva autorizó debidamente la firma de un Memorando de Entendimiento con el CNIB, de acuerdo con una resolución del Ejecutivo aprobada en Baltimore un año antes. La oferta canadiense preveía una infraestructura amplia, así como unos locales a nuestra disposición de forma gratuita.

Una cosa es ser testigo de un proceso técnico de evaluación desarrollado hasta su conclusión lógica y otra muy diferente es tener que escoger entre varios amigos a los que se admira para nombrar a un Director Ejecutivo. Sin embargo, a esta situación tuvimos que enfrentarnos Marc Maurer, Maryanne Diamond y yo mismo el 21 de agosto de 2006 en Toronto, cuando realizamos las entrevistas de los tres candidatos preseleccionados. Se unió a nosotros, como asesor independiente, Phyllis Gordon, ex Comisario de Derechos Humanos en Canadá. Cada uno de los candidatos realizó una presentación y después fue entrevistado siguiendo un cuestionario establecido previamente. Todos demostraron los conocimientos necesarios y una pasión personal, y podría decir, incluso, un afecto especial por la UMC. Para mí, se trató de una elección muy difícil, pero debíamos tomar una decisión, y finalmente escogimos a Penny Hartin. Penny había demostrado una probada experiencia en gestión, recaudación de fondos y desarrollo. El jurado consideró que era la más preparada a corto plazo para transformar la administración de la UMC.

Back to Contents

Gobierno y recursos

Aunque la UMC había demostrado una buena capacidad de gobierno, sus políticas se habían desarrollado de forma poco sistemática, a medida que las necesidades iban surgiendo. Durante nuestro mandato, un comité presidido por Susan Spungin sistematizó y completó el material ya existente para elaborar un manual de procedimientos exhaustivo. Durante la presidencia de Kicki, se había comenzado la escritura de una serie de documentos de orientación donde la UMC expresaba su postura con respecto a un gran número de cuestiones, como la pobreza, la rehabilitación, el empleo, la educación inclusiva, los métodos de votación, así como otros muchos temas. Dichos textos ahora se han clasificado en documentos internos o externos y, en función de su naturaleza, se han publicado en nuestra página web (www.worldblindunion.org). Gracias a este minucioso trabajo de clasificación, los trabajos internos de la UMC se han reforzado y su postura con respecto a una amplia gama de cuestiones importantes para las personas ciegas y con discapacidad visual se ha puesto a disposición del público.

Sin embargo, para funcionar, la UMC necesita no sólo normas sino también fondos. La UMC siempre ha dependido de las cuotas abonadas por sus miembros, unas aportaciones que apenas alcanzan para los gastos de administración básicos, los viajes a las reuniones y la contribución realizada cada cuatro años para la Asamblea General. Un Plan de Desarrollo Estratégico preparado por Maryanne y Geoff prevé el nombramiento de un Director de Desarrollo de los Recursos, aunque por ahora hemos tenido que centrarnos en sufragar los gastos de una nueva oficina. Con este propósito propuse un programa de patrocinios.

En mi opinión, la principal fuente de financiación de la UMC deben ser sus miembros, y los grandes organismos de los países industrializados podrían aportar voluntariamente fondos adicionales siguiendo una fórmula acordada. El primero en pensar en este tipo de iniciativa fue el Dr. Marc Maurer del NFB, que unos años antes había propuesto el establecimiento de un "Fondo Competitivo" por medio del cual una aportación importante de la región Norteamérica/Caribe debía ser igualada por otras regiones.

El plan que yo ideé preveía proponer a organismos de importancia que patrocinaran a la UMC, según unos niveles propuestos, denominados Platino, Oro, Plata y Lealtad. La UMC reconocería sus aportaciones con el gesto apropiado. Me gustaría expresar aquí mi reconocimiento, en especial, a los cuatro Patrocinadores Platino, que con sus subvenciones anuales de 25.000 USD marcaron la pauta del programa: la NFB, la ONCE, el RNIB y Vision Australia. El CNIB también ha sido clasificado como Patrocinador Platino por su aportación financiera y la donación en especies de la infraestructura para nuestra oficina. La UMC también contribuye al programa con una aportación procedente de sus recursos internos. En el momento en que escribo este artículo, se prevé una aportación anual de 200.000 USD procedente de unos 20 patrocinadores. Asimismo, me gustaría expresar mi especial reconocimiento a Vision Australia y a la Real Fundación para los ciegos de Nueva Zelanda, que aportaron el capital inicial para la investigación y los viajes, necesario para preparar el establecimiento de nuestra oficina permanente.

Back to Contents

La representación de las personas con baja visión

Pese a que, según las estadísticas de la OMS, el número de personas con baja visión supera en una proporción de más de tres contra uno el número de personas ciegas, éstas nunca han tenido la representación que les corresponde en las filas de la UMC. Esto ha conllevado que las cuestiones referentes a la baja visión hayan recibido escasa atención. Comprendí claramente el problema que la situación planteaba durante la conferencia Visión 2005 celebrada en Londres, donde supe que se estaba considerando la creación de un organismo mundial independiente. No tenía ninguna duda de que algo así destruiría nuestra unidad y debilitaría la voz de la UMC.

En la Asamblea General de 2000, en Melbourne, fue aprobada una resolución que instaba a la UMC a colaborar más estrechamente con la IAPB y la iniciativa Visión 2020. Aunque Christopher Friend, de Sightsavers International, es totalmente ciego, fue él quien insistió en que no debíamos dejar que la resolución se cubriera de polvo. El Ejecutivo le solicitó que elaborara una política sobre baja visión y posteriormente, la Presidenta Kicki Nordström le propuso presidir un Grupo de Trabajo sobre Baja Visión. Por tanto, me pareció natural que continuara en dicho puesto durante mi mandato.

Chris acometió su tarea con fuerza y entusiasmo, y para ello utilizó tanto el conocimiento de numerosos profesionales como las ideas de personas con discapacidad visual. Insistió para que todo el Ejecutivo de la UMC asistiera a un taller de formación sobre baja visión y señaló que, en su debido momento, debería ser reemplazado en su función de presidente por una persona con baja visión. Jill Wagner, de Sudáfrica, fue elegido por unanimidad. Por otra parte, nuestra Directora Ejecutiva, Penny Hartin, también tiene una discapacidad visual.

Además, el Grupo de Trabajo ha conseguido algunos resultados prácticos. Por ejemplo, sus recomendaciones acerca del tamaño y del tipo de letra para el uso corriente y sus pautas para las presentaciones PowerPoint.

Aunque pienso que la fuerza de la UMC se encuentra en lo que sus miembros comparten, también considero que es importante que seamos los representantes de las personas teniendo en cuenta sus diferentes situaciones. Por eso, estoy convencido de que el progreso en la causa de las personas con baja visión constituye uno de los grandes logros de mi presidencia.

Back to Contents

Colaboraciones que nos fortalecen

Otro de los objetivos de mi presidencia ha sido fortalecer las colaboraciones, para así proporcionar una mayor cohesión a nuestro trabajo de desarrollo y establecer las bases para llevar a cabo iniciativas conjuntas.

Durante mucho tiempo, nuestro Comité de Desarrollo ha desempeñado una función clave para el desarrollo de las organizaciones en África y Asia. Nuestros colaboradores nórdicos habían apoyado el trabajo del Comité pero habían controlado sus procedimientos y excluido otro tipo de programas. Sentía, por tanto, que debíamos aumentar el número de actores implicados. Aunque esto me pareciera bastante lógico, mi propuesta se enfrentó con cierta resistencia inicial, por no decir recelos, mientras el Comité luchaba para encontrar una nueva dirección. Sin embargo, en los últimos tres años, Sightsavers, la Christian Blind Mission (CBM), la ONCE y el Programa de Desarrollo Institucional de la UMC han entrado a formar parte del Comité, y las asociaciones noruegas y danesas siguen desempeñando una función de gran valor. Mi gran esperanza es que el trabajo que realizamos para el desarrollo converja con el de nuestros colaboradores por el bien de las personas ciegas. En la actualidad, el Comité funciona con un mandato claro y se está considerando la posibilidad de nombrar a un Coordinador para el Desarrollo.

También son importantes las relaciones bilaterales. Para fomentar este tipo de relaciones, nuestro Secretario General, Enrique Pérez, ha negociado un nuevo Memorando de Entendimiento con la IBSA. Asimismo, tenemos previsto firmar un acuerdo de cooperación con la Federación Internacional de Perros Guía. En el caso de la IAPB, la UMC tiene garantizado un puesto en su Consejo de Administración, ex officio. Sin embargo, el Memorando de Entendimiento que presenta un mayor potencial es el firmado con el ICEVI.

Tras constatar que después de tres décadas de lucha, todavía menos del 10 por ciento de los niños ciegos puede acceder al colegio en la mayoría de los países en desarrollo, el ICEVI, en colaboración con la UMC y otros organismos, ha elaborado un plan con el fin conseguir la Educación para todos los niños con discapacidad visual (el denominado Programa EFA-VI) en determinados países. Se negociará un acuerdo individual con cada uno de los gobiernos participantes y se establecerá un organismo nacional de coordinación para controlar los niveles de matriculación, los índices de abandono, el acceso a servicios de apoyo y materiales pedagógicos, y los resultados escolares de los niños ciegos, comparados con los de otros estudiantes. El programa incluirá la parte "oferta" para la educación inclusiva, por llamarlo de alguna manera. La UMC deberá equilibrarla con una respuesta "del lado de la demanda" de organizaciones de personas ciegas, familiares y comunidades.

El Grupo de Trabajo Mundial ha seleccionado cinco países centrales para desarrollar el programa durante el año escolar 2007-2008: Vietnam, Paraguay, República Dominicana, Pakistán y Bangladesh. En Vietnam hemos encontrado un ejemplo del espíritu de cooperación que esperamos alcanzar en todo el mundo. Desde el principio, la Asociación de Ciegos de Vietnam (VBA) ha estado implicada en la planificación del programa, en colaboración con el Ministro de Educación y Formación y varias ONG locales e internacionales. Sus delegaciones están ayudando a identificar a los niños que aún no van al colegio y a convencer a los padres y a las autoridades locales para que los matriculen. Asimismo, la VBA ayuda a los jóvenes ciegos a que adquieran los conocimientos básicos para leer y escribir en Braille, y está colaborando en la producción de los materiales pedagógicos necesarios en Braille.

Back to Contents

La Convención de las Naciones Unidas

El 13 de diciembre de 2006, la Asamblea General de las Naciones Unidas aprobó la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad (CRPD). Las negociaciones de los 50 artículos del primer tratado sobre derechos humanos del siglo XXI duraron cinco años y, con frecuencia, las formulaciones del texto generaron importantes polémicas. Kicki Nordström actuó como nuestro principal portavoz, mientras que yo intervine estableciendo contactos con delegaciones y manteniendo una comunicación continua con diversos funcionarios de la ONU y el Relator Especial Sheikha Hissa Al-Thani.

Todos los documentos de este tipo son el resultado de concesiones y acuerdos pero, para la UMC, el contenido de los artículos especialmente importantes, como los relativos a la accesibilidad, la información, la rehabilitación y la educación, fue satisfactorio. Las disposiciones sobre propiedad intelectual se incluyeron en el contexto de la cultura, mientras que la UMC abogó por que quedaran recogidas dentro del acceso a la información. Por otra parte, el artículo sobre empleo podría haberse planteado de una forma más firme.

Desde el principio, quedó claro para todos que la CRPD se basaría en otras convenciones de la ONU, y que no se permitiría la inclusión de nuevos derechos. Pese a ello, la Convención sí vuelve a establecer y definir dichos derechos en relación con las necesidades de las personas con discapacidad.

El embajador de Nueva Zelanda, Don MacKay, que en las últimas etapas presidió el Comité ad hoc que redactó el borrador, ha definido la Convención como el primer tratado de derechos humanos de la sociedad civil y, sin ninguna duda, las ocho organizaciones que conforman la IDA (Alianza Internacional sobre Discapacidad) y los 70 miembros del IDC (Comité Internacional sobre Discapacidad), organismo mayor, celebraron el resultado como un gran triunfo.

Una vez ratificada por 20 países, la Convención alcanza la condición de ley internacional y tiene un carácter vinculante para los gobiernos firmantes. Un órgano creado en virtud del tratado controlará la aplicación de la Convención por parte de los gobiernos. Asimismo, un Protocolo Facultativo permitirá presentar comunicaciones individuales, independientes de las de sus gobiernos, para que sean consideradas por el órgano creado en virtud del tratado. Estas comunicaciones podrían presentarse en forma de informes alternativos o quejas.

En los próximos años, la Convención será una de las prioridades en las que se centrarán las actividades de la UMC y, afortunadamente, su "realización progresiva" nos ayudará en nuestra misión de cambiar lo que significa ser ciego.

Back to Contents

La mejor parte

La mejor parte de la labor de un Presidente de la UMC son las visitas a diferentes países y la asistencia a eventos donde se reúnen nuestros miembros nacionales. En Japón, me sentí halagado por el lleno total de un público de diferente origen reunido para escuchar mi discurso, sin mencionar la abrumadora hospitalidad de mis anfitriones. Tengo grandes expectativas en la emergente tecnología japonesa, incluso si el GPS se equivocó en una hora y media al establecer el tiempo necesario para llegar en coche hasta el aeropuerto de Narita. Probablemente sea imposible calcular ese tiempo y, ahora que lo pienso, la tecnología GPS ni siquiera es japonesa.

En la India, me emocionó profundamente la dedicación de las personas ciegas que trabajan a tiempo completo para su organización, sin remuneración, así como el entusiasmo del profesorado en los pueblos más remotos. Cuando hablé en la radio, me asombró saber que mi entrevista sería retransmitida vía 109 estaciones de radio y escuchada por decenas de miles de personas ciegas.

En Rusia, volví a sentirme halagado al recibir la Medalla del Mérito de la Asociación de Ciegos de Rusia. Bajo la dirección del carismático Alexander Neumyvakin, la Asociación está haciendo frente a las necesidades laborales a través de la creación de sus propias industrias. Durante la fiesta que tuvo lugar tras la celebración del 80 aniversario de la Asociación, se esperaba que cada invitado propusiera un brindis, y en cada uno de ellos todos debíamos bebernos un trago de vodka. Cuando supe que mi nombre era el número 18 de la lista, quedé consternado. Afortunadamente, estábamos en una fiesta entre personas ciegas, así que pude saltarme más rondas de las que reconocí en aquel momento.

Espero que todos los elegidos para liderar la Unión Mundial de Ciegos tengan la oportunidad de asistir, al menos una vez, a una convención de la Federación Nacional de Ciegos de Estados Unidos. Yo he podido hacerlo dos veces, viví una experiencia única e inolvidable observando la orgullosa independencia de los delegados, escuchando las emotivas intervenciones y, además, recibí una lección de activismo. Cualquiera que tenga una actitud discriminatoria contra una persona ciega en Estados Unidos haría bien en tomarse en serio las protestas de la NFB, a no ser que esté preparado para acabar en los tribunales. Uno de los últimos temas sobre los que se ha llamado la atención es la amenaza que suponen los "coches silenciosos" para los peatones ciegos. Apoyo esta campaña incondicionalmente, ya que una vez fui víctima de este tipo de vehículos. Lo que hace que la NFB constituya una fuerza irresistible es su espíritu federativo, y la UMC debe seguir este ejemplo.

Fue también un halago la invitación de la dirección de la ONCE para asistir al Congreso Nacional de Unidad Progresista, el grupo dominante en el seno de la ONCE, completamente organizado como si fuera un partido político. Nunca olvidaré la ardiente retórica y el exuberante orgullo por el éxito. El modelo de creación de empleo de la ONCE, basado en su propia lotería nacional y en empresas comerciales también propias, ha resuelto en gran medida el problema del desempleo de las personas ciegas y con discapacidad visual en España. Es un modelo admirado por prácticamente todo el mundo. En mi opinión, debemos aprender de todas estas lecciones y de estos enfoques, que pueden ser aplicados también en otros lugares del mundo, como en mi propio país, Sudáfrica.

Back to Contents

Intervenciones sobre derechos humanos

En ocasiones, la acción de la UMC afecta a las vidas de personas concretas, como es el caso de nuestras intervenciones en el ámbito de los derechos humanos. Así ocurrió en julio de 2007 cuando, por razones de costes, el National Institute for Health and Clinical Excellence del Reino Unido se negó a permitir que el Servicio Nacional de Salud recetara el medicamento Macugen o utilizara libremente el Lucentis, los tratamientos opcionales para la degeneración macular asociada a la edad (DMAE) húmeda. Para algunos, esta medida habría conllevado una ceguera inevitable. El RNIB organizó una protesta y la UMC presentó su propia carta para mostrar su desacuerdo. Las campañas más eficaces son aquellas en las que las objeciones surgen de múltiples fuentes, como ocurrió en este caso... y la resolución fue revocada.

Otro ejemplo reciente se produjo en Sudán. Como es bien sabido, el conflicto de Darfur ha supuesto el desplazamiento de unos dos millones de personas, y la muerte de otras 200.000. En circunstancias de este tipo, las personas con discapacidad son especialmente vulnerables, a menudo abandonadas y las últimas en recibir ayuda. La UMC y la AfUB, conscientes de este hecho, enviaron conjuntamente sus preocupaciones a John Holmes, Subsecretario de la ONU para Asuntos Humanitarios. En su respuesta, John Holmes enumeró una serie de medidas tomadas por varias agencias para hacer frente a la situación de las personas con discapacidad.

Esto nos tranquilizó, pero seguiremos atentos.

Back to Contents

Nuestro Veinticinco Aniversario

Este libro se publica para celebrar el Veinticinco Aniversario de la Unión Mundial de Ciegos en 2009, que coincide con el 200 aniversario del nacimiento de Louis Braille, nuestro gran benefactor. Ha sido un privilegio poder escribir el último de los nueve capítulos que relatan nuestra historia. Es una memoria digna de orgullo, los cimientos de un futuro aún mejor.

Ojalá estos años de plata vengan seguidos de un tiempo de oro donde una UMC con buenos recursos se convierta en una irresistible fuerza de progreso y cambio, y donde ser ciego en el mundo quiera decir lo que cada uno decida.

Back to Contents

Capítulo 10 - Conclusiones (Sir John Wall)

(Fotografía de Sir John Wall)

Con frecuencia, se alaba a las personas que redactaron el borrador de la Constitución de Estados Unidos de América por su capacidad de previsión, ya que previeron y evitaron problemas difíciles. Ellos no tuvieron que terminar su trabajo tan deprisa como lo hicieron los fundadores de la UMC.

Es interesante comparar la Constitución norteamericana con el texto aprobado en Riad (ver Apéndice 1). En su versión original, la Constitución estadounidense permitía a un individuo ejercer las funciones de Presidente durante un número ilimitado de mandatos. Ya en el siglo XX, esto se consideró inaceptable, y por ello se introdujo la vigésima segunda enmienda, ratificada el 27 de febrero de 1951, por la que se prohibió a una misma persona ser elegida Presidente más de dos veces.

En Riad, se acordó que un presidente no podría ser reelegido. Esta disposición ha superado la prueba del tiempo. Fue cuestionada en el año 2004. Tal y como se establecía en los Estatutos, su derogación requería una enmienda de los mismos, lo que necesitaba una mayoría de dos tercios de los votos. Finalmente, la proposición de enmienda no consiguió la mayoría simple y, por tanto, mucho menos los dos tercios necesarios. Perdió por 162 votos contra 147.

Puede considerarse que la norma iba en contra del tipo de continuidad que podría beneficiar a una organización como la UMC, pero otra disposición de los Estatutos fomenta esta continuidad: la norma que establece que el ex Presidente inmediatamente anterior formará parte de la Junta Directiva. Esto quiere decir que una persona elegida para el cargo de Presidente estará presente en la directiva de la UMC durante ocho años. También ha contribuido a la continuidad lo que parece ser el desarrollo de un "cursus honorum" – un Tesorero o un Primer Vicepresidente se convierten en Presidentes. Esta progresión no es automática – ni debería serlo- pero sí significa que las personas tienen la posibilidad de presenciar muy de cerca el trabajo de sus predecesores (Ver Apéndice 3, la lista completa de los diferentes equipos directivos de los seis cuatrienios)

He tenido el placer y el privilegio de conocer personalmente a los seis presidentes cuyas crónicas recoge este libro. Cada uno ha aportado a su manera una contribución única e importante a la labor de la UMC. A través de la UMC, todos han ayudado a mejorar las vidas de las personas con discapacidad visual de todo el mundo.

No debo olvidar a Pedro Zurita. Su contribución al trabajo de la UMC durante 14 años fue inmensa. Recuerdo claramente su reelección en El Cairo, en 1992, acogida al ritmo de la aclamación "¡Pedro!" coreada con palmas repetidas por todos con gran entusiasmo. Fue una tragedia que el accidente de 1997 le causara unas heridas tan graves. Le obligaron a decidir no presentarse a la reelección. Pienso que sintió que ya no podría mantener los extremadamente altos niveles que él mismo había establecido. ¡El término "perfeccionista" debe haberse inventado especialmente para él!

Puedo decir con total seguridad que la UMC tiene ante sí un futuro brillante. Cada vez más activistas de talento se suman a las líneas de nuestro movimiento. Nuestro principio de solidaridad significa que nuestros hermanos y hermanas de los países en desarrollo se sienten cada vez menos solos. El establecimiento de la oficina permanente constituye un importante paso adelante. Aún queda mucho por hacer para alcanzar los objetivos de nuestros fundadores, pero los progresos ya realizados han sido muy importantes, y tenemos suficientes razones para sentirnos orgullosos.

Back to Contents

Apéndice 1 – Estatutos de la UMC aprobados en la Asamblea Constituyente (1984)

Artículo I – Denominación, Sede y Duración

Sección 1 – Denominación.

Con el nombre de UNIÓN MUNDIAL DE CIEGOS (WORLD BLIND UNION – UNION MONDIALE DES AVEUGLES), denominada en lo sucesivo "la Unión", se forma en virtud de los presentes estatutos una asociación, según lo dispuesto en la Ley de 1 de julio de 1901 de la República Francesa, entre los representantes de organizaciones de ciegos y para las personas ciegas, por iniciativa de la Federación Internacional de Ciegos y del Consejo Mundial para la Promoción Social de los Ciegos, con el objetivo de concentrar los esfuerzos y alcanzar plenamente las aspiraciones de ambas organizaciones.

Back to Contents

Sección 2 – Sede.

La sede de la Unión estará situada en París, Francia. Podrá ser trasladada a dicho lugar según lo decida la Asamblea.

Back to Contents

Sección 3 – Duración.

El término de duración de la asociación será ilimitado.

Back to Contents

Artículo II – Objetivos, Funciones, Definiciones, Estatus y Relaciones

Sección 1 – Objetivos.

Los objetivos de la Unión serán trabajar para la prevención de la ceguera y la mejora del bienestar de los ciegos y de las personas con discapacidad visual, también llamadas "personas ciegas", con el objetivo de alcanzar la igualdad de oportunidades y la plena participación en la sociedad, si es preciso mediante medidas especiales, legales o administrativas; fortalecer la autoconciencia de las personas ciegas, desarrollar su personalidad, el respeto a sí mismos y el sentido de la responsabilidad; así como constituir un foro internacional para el intercambio de conocimientos y experiencias en el campo de la ceguera.

Back to Contents

Sección 2 – Funciones.

Entre las funciones de la Unión se incluirán las siguientes:

a) la mejora progresiva y la modernización en todo el mundo de las políticas públicas y prácticas que regulan la educación, la sanidad, la asistencia social, la seguridad social, la rehabilitación, el empleo, el deporte y el ocio de las personas ciegas;

b) el fomento de la creación y desarrollo de organizaciones nacionales de personas ciegas y de organizaciones que presten servicios a las personas ciegas donde éstas no existan;

c) la creación de las condiciones necesarias para fomentar el intercambio de información y experiencias entre todas las organizaciones cuyas actividades estén relacionadas con los objetivos de la Unión.

d) la difusión de información exacta y el fomento de una actitud más positiva de la población mundial con respecto a las personas ciegas;

e) la promoción, coordinación y dirección de investigaciones y estudios en todos los ámbitos de la ceguera, incluida la prevención;

f) el suministro, la promoción y la coordinación de asistencia técnica y material para la consecución de los objetivos de la Unión en zonas donde tal ayuda sea necesaria;

g) la búsqueda de apoyo de los gobiernos nacionales y de las organizaciones nacionales e internacionales de todo el mundo para respaldar los programas y las políticas de la Unión y de las organizaciones de ciegos y para personas ciegas, así como la asistencia y asesoramiento a dichas organizaciones para su puesta en práctica;

h) la adopción de cualquier otro tipo de medidas que sean necesarias o que puedan contribuir a la consecución de los objetivos de la Unión.

Back to Contents

Sección 3 – Definiciones.

a) Ciego – En los presentes Estatutos el término "ciego" hará referencia a las personas ciegas y a las personas con discapacidad visual. De acuerdo con los presentes Estatutos, los miembros nacionales tendrán derecho a utilizar su propia definición nacional de ceguera.

b) Organizaciones de personas ciegas – Para definirse como organización de personas ciegas reconocida, la organización deberá representar a las personas ciegas de un país concreto, poseer un número sustancial de miembros cuya mayoría deberá estar constituida por personas ciegas que paguen habitualmente una cuota de afiliación, y deberá poseer un órgano rector en el que las personas ciegas sean mayoría, elegido por los miembros con periodicidad regular. Cualquier otra organización que no cumpla los requisitos para ser una organización de personas ciegas será considerada en virtud de los presentes Estatutos como una organización para personas ciegas.

Back to Contents

Sección 4 – Estatus.

La Unión es una organización no gubernamental y sin ánimo de lucro.

Back to Contents

Sección 5 – Relaciones.

La Unión realizará las gestiones necesarias para establecer y mantener relaciones oficiales con las Naciones Unidas y sus agencias y organismos especializados, mejorar la cooperación con organizaciones cuyos objetivos estén relacionados con los de la Unión, en particular con el Consejo Internacional para la Educación de las Personas con Discapacidad Visual, la Agencia Internacional para la Prevención de la Ceguera, la Asociación Internacional de Deportes para Ciegos y con cualquier otra organización de importancia.

Back to Contents

Artículo III - Afiliación

Sección 1 – Clases.

La afiliación a la Unión estará abierta a todos los países del mundo y comprenderá las siguientes categorías:

a) Miembros Nacionales – aquellos países que han sido admitidos como miembros por el Ejecutivo y que abonan la cuota de afiliación.

b) Miembros Agrupados - Cuando en una región haya países que individualmente tengan una población que no supere los dos millones de habitantes y que deseen combinar su representación en la Unión, éstos tendrán la posibilidad, con la aprobación del Ejecutivo y mediante el abono de la cuota de afiliación, de que se les otorgue el estatus de miembros agrupados con representación combinada y con derecho a los votos que les correspondan de acuerdo con su población conjunta.

c) Miembros Especiales – aquellos países cuya afiliación ha sido aprobada por el Ejecutivo, admitidos como miembros especiales, y que abonan la cuota de afiliación. Los miembros especiales serán aquellos países donde no exista una organización nacional de personas ciegas. Todos los miembros especiales deberán promover de forma activa el establecimiento de una organización nacional de personas ciegas en su país, y su condición de afiliado será revisada regularmente por la Asamblea General.

d) Miembros Internacionales – aquellas organizaciones internacionales invitadas a convertirse en miembros internacionales y que abonan la cuota de afiliación. Para poder acceder a dicha posibilidad de afiliación, la organización debe promover y coordinar programas internacionales importantes de actividades en beneficio de las personas ciegas o para la prevención de la ceguera.

e) Miembros Asociados – cualquier persona, organización o fundación que cuente con la aprobación de una delegación nacional y que abone la cuota de afiliación.

f) Miembros Honorarios Vitalicios – la Asamblea podrá elegir como miembros honorarios vitalicios de la Unión a aquellas personas que se considere han prestado un servicio internacional excepcional y durante un periodo de tiempo prolongado a las personas ciegas o en favor de la prevención de la ceguera.

g) Miembros Patrocinadores – Mediante el pago de una cuota de afiliación anual que será establecida cada cierto tiempo por el Ejecutivo, cualquier organización con o sin ánimo de lucro o cualquier fundación podrá ser admitida en calidad de miembro patrocinador de la Unión. Un representante de un miembro patrocinador podrá ser elegido para ejercer funciones únicamente consultivas en los Comités de la Unión, excepto en el Comité Ejecutivo y en los Comités Financieros.

h) Cuando se reciba una solicitud de afiliación de un territorio dependiente que, al margen de dicha condición de dependencia, cumpla con los requisitos necesarios para la afiliación, la Asamblea, tras consultar al miembro nacional correspondiente, podrá admitir dicho territorio en la categoría de afiliación que considere adecuada tras el pago de la cuota de afiliación apropiada.

Back to Contents

Sección 2 – Procedimiento.

Las solicitudes de afiliación a la Unión deberán ser dirigidas al Ejecutivo y aprobadas por el mismo. Las solicitudes de afiliación en calidad de territorio dependiente deberán ser dirigidas a la Asamblea y aprobadas por la misma. Los miembros honorarios vitalicios serán elegidos por la Asamblea.

Back to Contents

Sección 3 – Cuotas.

a) Las cuantías de las cuotas de afiliación serán establecidas por la Asamblea a propuesta del Ejecutivo.

b) Las cuantías de las cuotas de afiliación podrán ser diferentes para diferentes categorías de afiliación y podrán variar dentro de una misma categoría. Los criterios para la determinación de dichas cuotas deberán ser establecidos por la Asamblea a propuesta del Ejecutivo.

c) Se reservará una parte de los ingresos para ofrecer asistencia financiera a los delegados nacionales, con el objetivo de garantizar que al menos un delegado de cada país esté representado en la Asamblea. En el caso de los países que sean miembros nacionales, la asistencia se ofrecerá a los delegados procedentes de organizaciones de personas ciegas.

Back to Contents

Artículo IV – La Asamblea General

Sección 1 – Composición.

a) Los miembros nacionales, agrupados, especiales, internacionales y honorarios vitalicios constituirán la Asamblea General, denominada en los presentes Estatutos y en otros documentos "la Asamblea".

b) Los miembros asociados y patrocinadores podrán participar en la Asamblea en calidad de asesores.

c) El Presidente de la Unión podrá invitar a participar en la Asamblea a observadores, previa aprobación de sus delegaciones nacionales.

d) Los delegados de la Asamblea serán aquellas personas cuyos nombres figuren en la lista de miembros del Secretario General dos meses antes de la apertura de la misma, excepto en caso de enfermedad, emergencia o admisión de nuevos miembros en la Unión. Un delegado que se vea en la imposibilidad de asistir a una reunión de la Asamblea podrá otorgar un poder a otro delegado del mismo país. Deberá entregarse una notificación por escrito de dicho poder al Secretario General antes de la reunión en la que vaya a ejercerse. En caso necesario, el Comité de Credenciales podrá proponer variaciones a este procedimiento. Cualquier miembro nacional podrá cuestionar la validez de un poder otorgado por uno de sus delegados mediante notificación escrita al Secretario General. Será el Comité de Credenciales quien arbitrará en dicha cuestión, considerando que los presentes Estatutos establecen el objetivo de garantizar una igualdad de participación en los asuntos de la Unión por parte de las organizaciones de personas ciegas.

Back to Contents

Sección 2 – Procedimiento.

a) Podrán celebrarse reuniones ordinarias o extraordinarias de la Asamblea. Las reuniones ordinarias deberán celebrarse cada cuatro años, pero las reuniones extraordinarias podrán ser convocadas en cualquier momento por el Presidente, en circunstancias excepcionales.

b) Los delegados serán responsables de sus propios gastos de viaje y mantenimiento cuando asistan a cualquier reunión de la Asamblea.

Back to Contents

Sección 3 – Funciones.

La Asamblea establecerá las políticas generales que adoptará la Unión con el fin de alcanzar sus objetivos. Entre sus funciones, se incluyen las siguientes:

a) Deberá deliberar y emitir decisiones sobre todas las recomendaciones que le presente el Ejecutivo.

b) Deberá recibir y examinar el informe del Ejecutivo sobre su propio trabajo y el de los comités.

c) Deberá examinar el informe del Tesorero y establecer el presupuesto de la Unión para el próximo cuatrienio.

d) Deberá determinar la cuantía de las cuotas de afiliación, a propuesta del Ejecutivo.

e) Deberá elegir al Presidente, Vicepresidente, Secretario General y Tesorero de la Unión, y deberá recibir notificación de las elecciones de los demás miembros del Ejecutivo.

f) Deberá examinar y emitir decisiones sobre cualquier propuesta formulada por un miembro de la Unión. Normalmente, deberá presentarse toda proposición al Secretario General tres meses antes de la Asamblea General, y éste deberá difundir copias de la misma a todos los miembros, un mes antes de la Asamblea.

g) Deberá examinar y emitir decisiones sobre las propuestas de enmienda a los Estatutos de la Unión.

h) Deberá examinar las recomendaciones del Ejecutivo relativas a los miembros de la Unión o a los miembros honorarios vitalicios.

i) Deberá adoptar cualquier otra medida que sea necesaria o pueda contribuir a alcanzar los objetivos de la Unión.

Back to Contents

Sección 4 – Votación.

a) Cada uno de los miembros nacionales, agrupados, especiales, internacionales y honorarios vitalicios tendrá derecho a un voto por delegado en la Asamblea. Los miembros asociados y patrocinadores tendrán derecho a voz, pero no a voto.

b) Cada miembro nacional tendrá derecho a dos delegados en la Asamblea si su población es inferior a 20 millones de habitantes, a cuatro delegados si posee una población de entre 20 y 40 millones de habitantes, y a seis delegados si su población supera los 40 millones de habitantes.

c) Cada miembro especial tendrá derecho a la mitad de los delegados en la Asamblea que correspondan a los miembros nacionales con la misma población.

d) Cada miembro internacional tendrá derecho a un delegado en la Asamblea.

e) Cada miembro asociado y miembro patrocinador tendrá derecho a enviar un representante a las reuniones de la Asamblea.

f) Todas las cuestiones se decidirán por mayoría simple de votos, excepto en el caso de las modificaciones a los Estatutos y las propuestas de disolución de la Unión.

g) Las abstenciones se ignorarán siempre al efectuar el recuento de votos.

h) Las votaciones podrán realizarse por aclamación (viva voce), por lista, a mano alzada o, si así lo solicita el veinte por ciento o más de los delegados, mediante votación secreta. En las elecciones, cuando haya más de un candidato, el sufragio se realizará siempre mediante votación secreta.

i) Entre dos asambleas, el Ejecutivo podrá apelar al voto por correo de todos los delegados registrados con derecho a voto en la Asamblea para tomar decisiones sobre cuestiones que considere fuera de su mandato o de su capacidad de decisión.

j) El quórum estará constituido por la mayoría de los miembros con derecho a voto.

Back to Contents

Sección 5 – Delegaciones de los Miembros Nacionales.

a) Como mínimo la mitad de los delegados de cada una de las delegaciones de miembros nacionales en la Asamblea representará a organizaciones nacionales de personas ciegas reconocidas.

b) Como mínimo la mitad de los delegados de cada una de las delegaciones de miembros nacionales presentes en la Asamblea representará a organizaciones de personas ciegas, salvo que lo impidan circunstancias especiales satisfactorias para el Comité de Credenciales.

c) Cuando en un país no exista una organización o mecanismo coordinador que represente a las organizaciones nacionales de personas ciegas y a las agencias que presten servicios a las mismas, sus delegados serán escogidos tras las oportunas consultas entre las organizaciones nacionales de personas ciegas reconocidas y las agencias que presten servicios a las mismas.

d) Si un país no logra ponerse de acuerdo sobre si una organización debería ser reconocida como organización nacional de personas ciegas, o sobre la composición de su Delegación en la Asamblea, deberá solicitar la asistencia del presidente regional y/o del Secretario General de la Unión.

e) Todos los delegados deberán ocupar puestos de responsabilidad en la dirección o administración de las organizaciones nacionales de personas ciegas o en las agencias que prestan servicios a las mismas.

Back to Contents

Artículo V – El Comité Ejecutivo

Sección 1 – Composición.

a) El Comité Ejecutivo, denominado en los presentes Estatutos y en otros documentos "el Ejecutivo", estará compuesto por los miembros de la Junta Directiva de la Unión, los cuales, con excepción de los presidentes regionales, deberán ser elegidos por la Asamblea, tres representantes elegidos por cada región, y un representante o su sustituto de entre los miembros internacionales escogidos por los mismos durante la Asamblea.

b) El Presidente, el Vicepresidente, el Secretario General, el Tesorero, el representante de los miembros internacionales y los representantes regionales ejercerán sus funciones como miembros del Ejecutivo por un periodo de cuatro años que se iniciará al concluir una Asamblea y terminará al final de la siguiente. Los presidentes regionales ejercerán sus funciones hasta que sean sustituidos por sus sucesores.

c) El Presidente podrá invitar a personas que posean una experiencia importante a asistir ocasionalmente a la reuniones del Ejecutivo. En ningún momento su número podrá ser superior a tres.

d) Si se produce una vacante entre los miembros de la Junta Directiva elegidos por la Asamblea, ésta será cubierta por el Ejecutivo, si procede, mediante votación por correo. Si se produce una eventual vacante en el Ejecutivo entre los representantes regionales, será cubierta por la región implicada.

Back to Contents

Sección 2 – Poderes y Función.

a) El Ejecutivo será el principal órgano administrativo de la Unión.

b) El Ejecutivo tendrá poder de decisión y será directamente responsable ante la Asamblea de la interpretación y ejecución en detalle de las políticas generales acordadas por la Asamblea, así como de la administración, gestión y control de los asuntos y patrimonio de la Unión. En el ejercicio de sus funciones, tendrá autoridad para emprender toda acción que sea necesaria y no esté específicamente reservada a la Asamblea.

c) El Ejecutivo supervisará la labor de los miembros de la Junta Directiva de la Unión y tendrá el derecho a solicitar en cualquier momento un informe de sus acciones.

Back to Contents

Sección 3 – Votación.

a) Cada miembro del Ejecutivo tendrá derecho a un voto.

b) En caso de empate, el Presidente podrá emitir un voto de calidad.

c) Todas las decisiones del Ejecutivo serán acordadas por mayoría simple de los votos emitidos.

Back to Contents

Sección 4 – Reuniones.

a) Las reuniones del Ejecutivo podrán ser ordinarias o extraordinarias. Las reuniones extraordinarias serán convocadas en cualquier momento por el Presidente o si lo solicita la mayoría del Ejecutivo. Las reuniones ordinarias del Ejecutivo se celebrarán simultáneamente con las de la Asamblea, y además se celebrarán otras reuniones como mínimo cada dos años.

b) Los gastos de viaje y mantenimiento de los miembros del Ejecutivo y de los guías de los miembros ciegos para asistir a las reuniones del Ejecutivo podrán ser sufragados total o parcialmente por la Unión cuando éstos lo soliciten, en función de los fondos disponibles en ese momento.

c) El quórum para las reuniones del Ejecutivo será la mayoría del Ejecutivo.

d) El Presidente podrá organizar una votación por correo de todos los miembros del Ejecutivo cuando, en su opinión, una cuestión urgente necesite una solución que no pueda esperar hasta la siguiente reunión del Ejecutivo.

Back to Contents

Artículo VI – Junta Directiva

Sección 1 – Composición.

a) La Junta Directiva de la Unión estará formada por el Presidente, el Vicepresidente, el ex presidente inmediatamente anterior, el Tesorero, el Secretario General y siete presidentes regionales.

b) Los miembros de la Junta Directiva, excepto los presidentes regionales, no ostentarán ningún estatus territorial durante su mandato y, si fueran delegados en la Asamblea que los eligió, sus vacantes podrán ser cubiertas siguiendo el procedimiento habitual.

c) Excepto el Presidente, todos los miembros de la Junta Directiva podrán ser reelegidos.

Back to Contents

Sección 2 – Funciones.

Los miembros de la Junta Directiva se reunirán siempre que el Presidente lo considere necesario o cuando así lo solicite la mayoría de los mismos. Realizarán aquellas funciones que no sean responsabilidad específica de la Asamblea o del Ejecutivo o que dichos organismos les deleguen.

a) La Junta Directiva tomará decisiones sobre cuestiones relativas a la administración interna, llevará a cabo labores financieras de acuerdo con las decisiones tomadas por la Asamblea o el Ejecutivo, designará comités ad hoc y grupos de trabajo para ejecutar las decisiones de la Asamblea y del Ejecutivo y emprenderá las acciones que sean necesarias entre las reuniones del Ejecutivo.

b) El Presidente deberá presidir las reuniones de la Asamblea, del Ejecutivo y de la Junta Directiva, y será el representante de la Unión. El Presidente ocupará su cargo durante un mandato, y el Presidente que le suceda deberá proceder de otra región.

c) El Tesorero y el Secretario General desempeñarán, bajo la dirección del Ejecutivo y del Presidente, las funciones propias de sus cargos.

Back to Contents

Artículo VII - Regiones

a) Los miembros de la Unión Mundial de Ciegos se dividirán inicialmente en siete grupos regionales geográficos, para actuar de enlace entre los miembros nacionales y la Unión a escala mundial y para promover la actividad de la Unión a escala regional. El número y la composición de dichos grupos regionales serán sometidos a constante revisión por la Asamblea.

b) Las regiones geográficas serán, en un primer momento, África, Asia, Europa, Oriente Medio, Norteamérica, Latinoamérica y Asia Oriental/Pacífico. El Ejecutivo establecerá qué países se incluirán en cada región, y para ello consultará a las regiones.

c) Las regiones deberán poseer los mismos objetivos que la Unión Mundial de Ciegos, teniendo en cuenta los intereses de las organizaciones de ciegos y para las personas ciegas, pero tendrán autonomía a escala regional para tratar las cuestiones regionales.

Back to Contents

Artículo VIII - Comités

Sección 1 – Comités Permanentes.

El Ejecutivo establecerá un Comité Financiero formado por algunos de sus miembros para realizar tareas financieras específicas, y podrá crear cualquier otro comité que considere oportuno para desempeñar aquellas funciones que le sean delegadas. Cada cierto tiempo estará disponible una lista de dichos comités. Los Comités Permanentes podrán, previo acuerdo del Presidente, crear subcomités para encargarse de ámbitos específicos de actuación dentro del espectro más amplio del trabajo del comité, así como grupos de trabajo ad hoc para ocuparse de misiones concretas que les hayan sido asignadas.

Back to Contents

Sección 2 – Informes.

Todos los comités mantendrán un contacto regular con el Ejecutivo y con el Secretario General. Asimismo, deberán informar sobre sus actividades a la Asamblea y al Ejecutivo, con regularidad. Los subcomités y grupos de trabajo ad hoc informarán a sus correspondientes comités permanentes. El Ejecutivo revisará periódicamente la estructura y funcionamiento de sus comités.

Back to Contents

Artículo IX - Finanzas

Sección 1 – Año Fiscal.

El año fiscal de la Unión comenzará el 1 de enero y terminará el 31 de diciembre.

Back to Contents

Sección 2 – Cuotas de Afiliación.

Las cuotas de afiliación deberán abonarse en el trascurso de la primera mitad del año. Un miembro que no haya abonado su cuota anual durante el año fiscal podrá ser declarado por la Junta Directiva en suspensión de afiliación. En el caso de que la Junta Directiva emita dicha orden, el miembro tendrá derecho a recurrir la decisión ante el Ejecutivo.

Back to Contents

Sección 3 – Gastos.

El Ejecutivo tendrá la misión de mantener los gastos de la Unión en todo momento estrictamente dentro de los límites de sus ingresos y reservas. Los ahorros realizados con respecto al presupuesto anual constituirán una reserva que deberá ser ingresada en un banco y/o invertida.

Back to Contents

Sección 4 – Registros.

a) El Ejecutivo garantizará que se lleven los registros financieros adecuados y que se sigan prácticas de contabilidad de acuerdo con las normas vigentes. Los libros de contabilidad y cualquier documento justificativo serán conservados en la oficina del Tesorero y se encontrarán disponibles para su inspección por los directivos y los miembros del Ejecutivo.

b) Todos los años, el conjunto de los registros financieros deberá ser sometido a una auditoría, realizada por un auditor cualificado, tras lo cual se presentará el correspondiente certificado a la siguiente reunión de la Junta Directiva, y después al Ejecutivo.

c) Cada año se publicará un informe sobre la situación financiera de la Unión, del que todos los miembros recibirán una copia en los seis meses siguientes al final de cada año fiscal.

Back to Contents

Artículo X – Enmiendas y Disolución

Sección 1 – Enmiendas.

a) Los Estatutos podrán ser modificados en cualquier reunión de la Asamblea, siempre y cuando un mínimo de dos tercios de los votos emitidos sea a favor de la enmienda propuesta.

b) El Ejecutivo deberá hacer figurar antes de la Asamblea cualquier enmienda propuesta por escrito por siete o más delegados.

c) Toda propuesta de enmienda de los Estatutos deberá estar en manos del Secretario General tres meses antes de la fecha de la reunión durante la cual será examinada. El texto exacto de toda enmienda será difundido a todos los miembros con derecho a voto como mínimo un mes antes de la reunión durante la cual será examinada.

Back to Contents

Sección 2 – Disolución.

a) Si en cualquier momento se considerara necesaria o conveniente la disolución de la Unión, ésta deberá realizarse de acuerdo con los procedimientos establecidos para las enmiendas a los presentes Estatutos, con la salvedad de que dichos procedimientos deberán ser iniciados por el Ejecutivo o por 15 miembros nacionales de la Unión.

b) En caso de disolución, todos los fondos u otros tipos de valores en propiedad de la Unión serán liquidados de acuerdo con las disposiciones legales vigentes y los deseos expresados por la Asamblea.

Back to Contents

Artículo XI – Disposiciones de Transición

Sección 1 – Ex Presidentes.

Los ex presidentes inmediatos del Consejo Mundial para la Promoción Social de las Personas Ciegas y de la Federación Internacional de Ciegos serán ambos miembros de la Junta Directiva y del Ejecutivo de la Unión Mundial de Ciegos durante el primer cuatrienio.

Back to Contents

Sección 2 – Miembros Honorarios Vitalicios.

Los actuales miembros honorarios vitalicios del Consejo Mundial para la Promoción Social de las Personas Ciegas y de la Federación Internacional de Ciegos son reconocidos miembros honorarios vitalicios de la Unión Mundial de Ciegos.

Back to Contents

Sección 3 – Miembros Patrocinadores.

Los miembros patrocinadores del Consejo Mundial para la Promoción Social de las Personas Ciegas y de la Federación Internacional de Ciegos serán transferidos a la Unión Mundial de Ciegos si ellos así lo desean.

Back to Contents

Sección 4

Las actuales relaciones especiales existentes entre el Consejo Mundial para la Promoción Social de las Personas Ciegas y el Consejo Internacional para la Educación de las Personas con Discapacidad Visual, la Agencia Internacional para la Prevención de la Ceguera y la Asociación Internacional de Deportes para Ciegos serán continuadas por la Unión Mundial de Ciegos.

Sede Social:

Unión Mundial de Ciegos

58 Avenue Bosquet, 75007 PARIS-Francia

Tfno. 555.67.54

(Impresión: SRF, Suecia, diciembre de 1984)

Back to Contents

Apéndice 2 – Discurso de Duncan Watson ante la Asamblea General de las Naciones Unidas (1992)

1. Señor Presidente, Señores Delegados – La Unión Mundial de Ciegos (UMC) les está enormemente agradecida por habernos brindado la oportunidad de realizar una breve presentación en nombre de los 35 millones de ciegos del mundo, durante estas importantes Sesiones Plenarias al finalizar el Decenio de las personas con discapacidad de la ONU, celebradas para tratar y destacar cuáles son las cuestiones relativas a la discapacidad, así como planificar futuras acciones en el ámbito de la discapacidad una vez finalizado el Decenio.

2. La Unión Mundial de Ciegos, fundada en 1984 tras la disolución y fusión de dos organizaciones predecesoras con una historia común que se remonta a 1949, cuenta hoy en día con 140 países miembros, divididos en siete regiones geográficas en el mundo. La práctica totalidad de las organizaciones de personas ciegas y también casi todas las organizaciones nacionales que prestan servicios a las personas ciegas están afiliadas a nuestro movimiento, cuyo objetivo es erigirse en la auténtica voz de las personas ciegas allí donde hoy su voz necesite ser escuchada. Además de la prevención de la ceguera, nuestro principal objetivo es promover una mayor independencia de las personas ciegas y nuestra completa integración en la sociedad, con todos los derechos y deberes de la ciudadanía. Todo ello a través de la igualdad de oportunidades en los campos de la educación, la rehabilitación, la formación y el empleo.

3. Señor Presidente, el 80 por ciento de los 35 millones de personas ciegas del mundo (una cifra que aumenta rápidamente a causa del hambre, las enfermedades y la guerra), vive en países en desarrollo. Sólo alrededor de 5 por ciento de los mismos tiene acceso a la educación o a servicios de rehabilitación. En el caso de las mujeres ciegas, la situación es aún más dramática. La mayor parte de las personas ciegas en el mundo en vías de desarrollo vive en la más miserable pobreza. Se ven azotados por las enfermedades y devastados por guerras que nada tienen que ver con ellos. Su primera prioridad es conseguir una comida decente, un refugio y asistencia sanitaria básica. Su situación es tan terrible que requiere una acción urgente de esta organización. Debemos asegurarnos de que todos sus programas de desarrollo y ayuda humanitaria incluyan un componente especial con una financiación específica apropiada para satisfacer las necesidades de las personas con discapacidad. Por supuesto, la auténtica tragedia es que el 80 por ciento de la ceguera en los países en desarrollo es evitable o tiene una cura.

4. La UMC considera que, aunque se hayan producido algunos progresos concretos, como la existencia de una mayor concienciación, el desarrollo de más organizaciones de personas con discapacidad y el Convenio no 159 de la OIT, por citar únicamente tres puntos positivos, en general, el Decenio ha sido decepcionante. El "dividendo de la paz" nunca se materializó. En su lugar, las peticiones realizadas a las Naciones Unidas y sus agencias, en especial en lo que se refiere al mantenimiento de la paz y a la ayuda para paliar las hambrunas, así como en los ámbitos de la prevención del crimen y del tráfico de drogas, han conllevado un inevitable y excesivo reparto de los recursos (tanto humanos como financieros), y el tema de la discapacidad ha perdido cada vez más posiciones en la agenda, por lo que hoy está en peligro de verse relegado a la segunda división.

5. Dicho esto, y aunque no estamos a favor de un segundo Decenio, ya que consideramos que se necesita un impulso más fuerte, estamos convencidos de que las Naciones Unidas deben desempeñar un papel muy importante en el ámbito de la discapacidad: proporcionar un liderazgo moral a los estados miembros; fomentar en los mismos la voluntad política de dar una mayor prioridad a los temas de la discapacidad y dedicar más recursos tanto a escala nacional como internacional; y apoyar las iniciativas específicas para impulsar sus propias políticas sobre discapacidad ya aprobadas.

6. Afortunadamente, el próximo año, cuando concluya su 48a Sesión, dichas políticas quedarán registradas en tres documentos: el Programa de Acción Mundial (que en la actualidad sigue siendo tan válido como cuando se redactó); la estrategia a largo plazo con objetivos más concretos y plazos más específicos que el Programa de Acción Mundial, planeada para alcanzar una "sociedad para todos" en los primeros años del siglo XXI; y las Normas Uniformes Internacionales para promover una igualdad de oportunidades para las personas con discapacidad. Los últimos dos documentos constituyen los medios para aplicar el Programa de Acción Mundial. Asimismo, ha surgido la iniciativa ministerial de Montreal, un gran proyecto, a condición de que las organizaciones de personas con discapacidad puedan realizar aportaciones a sus mecanismos y siempre y cuando se exprese con claridad que sus objetivos apoyan a las Naciones Unidas y la aplicación del Programa de Acción Mundial.

7. Las Naciones Unidas ya poseen sus propias políticas, unas políticas buenas. En la actualidad, la urgencia es crear un sistema de seguimiento estructurado de forma adecuada para fomentar que los estados miembros apliquen dichas políticas. Este sistema deberá incluirse en un nivel lo suficientemente alto dentro del sistema de las Naciones Unidas. Necesitará contar con representantes nombrados por organizaciones internacionales de personas con discapacidad y deberá tener unos recursos adecuados. En su última reunión, el Grupo de Trabajo encargado de la elaboración de las Normas Uniformes propuso un sistema de seguimiento que funcione en colaboración con la Comisión de Desarrollo Social, y este sistema presenta un gran potencial. Esperamos que esta propuesta sea aceptada por la Comisión y que se amplíe posteriormente al seguimiento de la estrategia a largo plazo e incluso del Programa de Acción Mundial.

8. El mejor instrumento del que disponen las Naciones Unidas para aplicar sus políticas sobre discapacidad son las organizaciones de personas con discapacidad. Los textos de sus políticas están plagados de referencias a la cooperación y a la consulta con este tipo de organizaciones, algo que se ha desarrollado enormemente durante el Decenio. Se ha incrementado considerablemente la actividad de las organizaciones dedicadas a una única discapacidad, que existen para velar por las necesidades específicas de sus propios miembros. En el caso de las personas ciegas, la movilidad, las habilidades para la vida cotidiana y las necesidades relativas a la comunicación. Evidentemente, todos poseemos intereses comunes sobre los cuales podemos y de hecho ya cooperamos. Lo que se necesita ahora es que las Naciones Unidas inicien un diálogo para ver si es posible mejorar aún más los mecanismos de consulta con nuestras organizaciones. En mi opinión, es necesario crear un nuevo grupo coordinador – un grupo consultivo internacional compuesto por representantes designados por las organizaciones existentes. Este grupo permitiría una unión más estrecha entre las organizaciones y una relación más amplia y de mejor calidad con las Naciones Unidas.

9. Señor Presidente, nuestro reto es otorgar a los temas de la discapacidad la mayor prioridad posible en los programas de desarrollo, y destinar los componentes financieros y políticos necesarios para garantizar que en los próximos años se logran progresos más profundos. No soy yo el que lo dice. Son las palabras que utilizó el Subsecretario General de la ONU para Asuntos Públicos cuando habló en abril de este año en el congreso Independence '92 de Vancouver. Lo mejor que puedo hacer es adoptarlas. La clausura del Decenio nos proporciona la oportunidad de reafirmar nuestro compromiso político con respecto a los objetivos del Programa de Acción Mundial apoyado con los recursos financieros y los acuerdos institucionales necesarios. Las personas con discapacidad no estamos pidiendo la luna, ni siquiera solicitamos un tratamiento especial, simplemente deseamos ser tratados exactamente igual que los demás ciudadanos y obtener lo que en justicia nos corresponde. Esperamos de todo corazón que las Naciones Unidas no nos abandone.

Señor Presidente, Señores Delegados, gracias por su atención.

Duncan Watson

Presidente, Unión Mundial de Ciegos

Nueva York, 12 de octubre de 1992

Back to Contents

Apéndice 3 – Lista de los equipos directivos de los seis mandatos cuatrienales

1984-1988

Elegidos en la Asamblea General de Riad, Arabia Saudí

Presidente: Jeque Abdullah Al-Ghanim (Arabia Saudí)

Vicepresidente: Cnel. Boris Zimin (Unión Soviética)

Tesorero: Leonard de Wulf (Bélgica)

Secretario General: Anders Arnör (Suecia) (fallecido en noviembre de 1985)

Pedro Zurita (España), a partir de octubre de 1986

Back to Contents

1988-1992

Elegidos en la Asamblea General de Madrid, España

Presidente: Duncan Watson (Reino Unido)

Vicepresidente: Enrique Elissalde (Uruguay)

Tesorero: Euclid Herie (Canadá)

Secretario General: Pedro Zurita (España)

Back to Contents

1992-1996

Elegidos en la Asamblea General del Cairo, Egipto

Presidente: David Blyth (Australia)

Vicepresidente: Rodolfo Cattani (Italia)

Tesorero: Euclid Herie (Canadá)

Secretario General: Pedro Zurita (España)

Back to Contents

1996-2000

Elegidos en la Asamblea General de Toronto, Canadá

Presidente: Euclid Herie (Canadá)

Primer Vicepresidente: Kicki Nordström (Suecia)

Segundo Vicepresidente: William Rowland (Sudáfrica)

Tesorero: Geoffrey Gibbs (Nueva Zelanda)

Secretario General: Pedro Zurita (España)

Back to Contents

2000-2004

Elegidos en la Asamblea General de Melbourne, Australia

Presidente: Kicki Nordström (Suecia)

Primer Vicepresidente: Arne Husveg (Noruega)

Segundo Vicepresidente: William Rowland (Sudáfrica)

Tesorero: Geoffrey Gibbs (Nueva Zelanda)

Secretario General: Enrique Sanz (España)

Back to Contents

2004-2008

Elegidos en la Asamblea General de Ciudad del Cabo, Sudáfrica

Presidente: William Rowland (Sudáfrica)

Primer Vicepresidente: Maryanne Diamond (Australia)

Segundo Vicepresidente: Gloria Peniza (Venezuela)

Tesorero: Susan Spungin (EEUU)

Secretario General: Enrique Pérez (España)

Back to Contents

Siglas y acrónimos

AfUB – Unión Africana de Ciegos (African Union of the Blind)

CBM – Christian Blind Mission

CBR – Rehabilitación basada en la comunidad

CCB – Consejo Caribeño de Ciegos (Caribbean Council for the Blind)

CNIB – Instituto Nacional para los Ciegos de Canadá (Canadian National Institute for the Blind)

CRPD – Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad

CSW – Comisión de la Condición Jurídica y Social de la Mujer de la ONU (Commission on the Status of Women)

DAISY – Sistema de Información Digital Accesible (Digital Accessible Information System)

DPI – Disabled Peoples' International

EBU – Unión Europea de Ciegos

EFA-VI – Campaña "Education for All Visually Impaired Children" (Educación para todos los niños con discapacidad visual)

GMP – Buenas Prácticas de Manufactura

GPS – Sistema de posicionamiento global (Global Positioning System)

IAPB – Agencia Internacional para la Prevención de la Ceguera

IATA – Asociación de Transporte Aéreo Internacional

IBSA – Federación Internacional de Deportes para Ciegos

ICEVH – Consejo Internacional para la Educación de los Discapacitados Visuales (International Council for Education of the Visually Handicapped)

ICEVI – Consejo Internacional para la Educación de las Personas con Discapacidad Visual (International Council for Education of People with Visual Impairment)

IDA – Alianza Internacional sobre Discapacidad (International Disability Alliance)

IDC – Comité Internacional sobre Discapacidad (International Disability Caucus)

IFB – Federación Internacional de Ciegos

IFGDSB - Federación Internacional de Escuelas de Perros Guía para Ciegos

IFLA – Federación Internacional de Asociaciones e Instituciones Bibliotecarias

ILSMH – Liga Internacional de Asociaciones en favor de las personas con deficiencia mental (International League of Societies for Persons with Mental Handicap)

L'INJA – El Instituto Nacional de los Jóvenes Ciegos (L'Institut National des Jeunes Aveugles)

NAB – Asociación Nacional de Ciegos de la India

NABP – Asociación Noruega de Personas ciegas y con Discapacidad visual

NFB – Federación Nacional de Ciegos (EEUU)

NFBCA – Federación Nacional de Ciudadanos Ciegos de Australia

OIT – Organización Internacional del Trabajo

OMPI – Organización Mundial de la Propiedad Intelectual

OMS – Organización Mundial de la Salud

ONCE – Organización Nacional de Ciegos Españoles

ONG – Organización No Gubernamental

ONU – Organización de las Naciones Unidas

OUA – Organización de la Unidad Africana

PBU – Unión de Ciegos de Filipinas

RI – Rehabilitation International

RNIB – Real instituto nacional de las personas ciegas, Reino Unido (Royal National Institute of Blind People)

UABE – Asociación Universal de Ciegos Esperantistas

UFA – Unión Francófona de Ciegos (Union Francophone des Aveugles)

ULAC – Unión Latinoamericana de Ciegos

UMC – Unión Mundial de Ciegos

UNAT – Unión de Ciegos de Túnez

UNESCO – Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura

UNICEF – Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia

UNSR – Normas Uniformes de las Naciones Unidas

UNUM – Unidad Monetaria de las Naciones Unidas

UPU – Unión Postal Universal

VBA – Asociación de Ciegos de Vietnam

WCWB – Consejo Mundial para la Promoción Social de los Ciegos

WFD – Federación Mundial de las Personas Sordas

Back to Contents

Un libro "Multimedia"

(Fotografía de una mujer insertando un CD-Rom en un reproductor DAISY)

Cambiar lo que significa ser ciego es un libro multimedia accesible para todos. Se presenta en versión impresa, audio DAISY, Braille, PDF con un estilo adaptado y documentos de texto "todo en uno". (consultar el final del documento para acceder a las instrucciones)

¿Qué es DAISY?

DAISY significa "Digital Accessible Information SYstem" (Sistema de Información Digital Accesible) y constituye un formato multimedia que puede ser reproducido en un reproductor DAISY autónomo o en un PC, utilizando el programa DAISY. Los reproductores de DAISY también pueden reproducir CDs de audio normales.

DAISY es una marca registrada del Consorcio DAISY. Si desea información acerca de DAISY, visite www.daisy.org

Back to Contents

Las ventajas de DAISY

El programa DAISY permite al usuario encontrar fácilmente capítulos, secciones, subsecciones o páginas concretas. Los usuarios también pueden señalar páginas para volver a acceder a las mismas en otro momento.

Los CDs DAISY pueden almacenar hasta 22 horas de audio. Esto quiere decir que puede recogerse en un solo CD un contenido para el que antes era necesario utilizar varias cintas o CDs de audio habituales.

El CD multimedia contiene un fichero de Braille para producir en casa sus propios documentos impresos en Braille.

También incluye un fichero de texto ASCII, que podrá leer utilizando un programa de ampliación de pantalla o modificando el tamaño y el tipo de letra.

Finalmente, incluye un fichero PDF con un estilo adaptado (denominado "Clear Print"), que podrá leer utilizando un programa de ampliación de pantalla.

Back to Contents

Cómo utilizar el CD-Rom multimedia (en la carpeta contigua)

Con el CD-Rom, podrá leer y navegar por el libro utilizando cualquier combinación de sus ojos, sus oídos y sus dedos.

Podrá acceder a documentos en cinco formatos: DAISY, Braille, PDF "Clear Print" (estilo adaptado), HTML y ASCII:

Dolphin Computer Access ha tenido la amabilidad de proporcionarnos copias gratuitas de Tied-EasyReader para el CD DAISY que acompaña a este libro. Gracias a Tied-EasyReader, podrá acceder al contenido DAISY del CD multimedia aunque no posea su propio programa de reproducción de DAISY. Si desea más información, visite www.YourDolphin.com/EasyReader.

Atención, tenga en cuenta que no está permitido copiar los ficheros.

Back to Contents

Información sobre la publicación

Producido en nombre de la Unión Mundial de Ciegos (UMC) por el RNIB, 105 Judd Street, London WC1H 9NE, Reino Unido (UK)

Copyright La Unión Mundial de Ciegos 2008

ISBN 9781858788449

Diseño y maquetación de Jo Kennedy, us2design.co.uk

Impreso por Hobbs the Printers

Traducción de Ubiqus UK www.ubiqus.co.uk Traductora: Cristina Quintana Déniz

Cambiar lo que significa ser ciego es un libro multimedia accesible para todos. El libro impreso con un estilo adaptado viene acompañado de un CD-Rom adjunto al final del libro, donde encontrará el contenido en formato audio DAISY, Braille, PDF y ficheros de texto "todo en uno". (Consulte también el final del libro para más información acerca de todos los formatos y notas sobre cómo aprovechar al máximo el CD-Rom).

El RNIB desea agradecer a Dolphin Computer Access el haber proporcionado copias gratuitas de Tied-EasyReader para el CD multimedia incluido en el libro. Gracias a Tied-EasyReader, podrá acceder al contenido DAISY del CD multimedia aunque no posea su propio programa de reproducción de DAISY. Si desea más información, visite www.YourDolphin.com/EasyReader.

Puede comprar más ejemplares de este libro en www.rnib.org.uk/shop o poniéndose en contacto con el Servicio al Cliente del RNIB (RNIB Customer Services), PO Box 173, Peterborough, PE2 6WS, Reino Unido (UK) – Teléfono: 0845 702 3153 - E-mail: cservices@rnib.org.uk. Clientes extranjeros – contacten el servicio de Exportación del RNIB (RNIB Export Department) – Teléfono: +44 (0) 1733 37 54 00 – E-mail: exports@rnib.org.uk

Todos los derechos reservados. Queda prohibida la reimpresión, reproducción o utilización total o parcial de este libro mediante cualquier forma o medio electrónico, mecánico o de otro tipo, conocido o inventado en el futuro, incluyendo su fotocopiado o grabación, ni mediante cualquier sistema de recuperación de datos, sin la autorización por escrito de sus editores.

Back to Contents

Contraportada

(Fotografía de Sir John Wall)

Editado por Sir John Wall, Presidente de la Unión Europea de Ciegos (1996-2003) y Vicepresidente del Royal National Institute of Blind People (RNIB).

La Unión Mundial de Ciegos (UMC), que representa a 180 millones de personas ciegas y con discapacidad visual en todo el mundo, es uno de los principales líderes y organismos de influencia del movimiento mundial de las personas con discapacidad. En 2009, "Cambiar lo que significa ser ciego" celebra el veinticinco aniversario de la UMC y nos ofrece un testimonio fascinante de los primeros 25 años de la organización, además de analizar cómo se han cumplido los sueños de sus fundadores: convertir los derechos de las personas ciegas y con discapacidad en una cuestión de importancia mundial.

Este libro refleja los diferentes estilos de seis hombres y una mujer, que han dirigido la UMC durante estos primeros 25 años unidos con el objetivo de mejorar las vidas de las personas ciegas y con discapacidad visual de todo el mundo. A través de los artículos de los seis presidentes y de su veterano secretario general, el lector podrá apreciar el trabajo realizado por esta importante organización no gubernamental dedicada a las personas con discapacidad.

La UMC tiene un futuro brillante y continúa su activa labor para crear un mundo donde ser ciego signifique lo que cada uno decida.

Éste es un libro multimedia. En su interior, encontrará un CD-Rom con el libro en formato audio (formato DAISY), Braille, PDF con un estilo adaptado y documentos de texto "todo en uno".

Producido por el RNIB en nombre de la Unión Mundial de Ciegos (UMC) www.worldblindunion.org

Copyright La Unión Mundial de Ciegos 2008

Logotipo del RNIB ("apoyo a las personas ciegas y con discapacidad visual")

PR12209

ISBN 9781858788449

12.95 £

Back to Contents